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Versión completa : “RELACIÓN ENTRE EL PECADO Y LA LEY DE DIOS”



Portador
28-06-2003, 20:35
“RELACIÓN ENTRE EL PECADO Y LA LEY DE DIOS”

Según he oído hablar a muchos hermanos y pastores acerca del pecado, me he dado cuenta que no saben el verdadero significado de lo que es el pecado y la relación que existe con la ley de Dios.

He visto tanto en las iglesias como por televisión los llamados que hacen los pastores para que se arrepientan de sus pecados y se aparten de ellos para que sean salvos. Esto me recuerda cuando el apóstol Pedro les predicaba aquella gran multitud que les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.” Hechos 2: 38. Pero en otras ocasiones esos mismos pastores desde los pulpitos nos dicen que la ley de Dios fue abolida en la cruz por su Jesús y no tenemos que guardarla porque somos salvos por gracia. Veo que no pueden percibir la relación que existe entre la ley y el pecado. Porque si lo entendieran no dirían eso.

Una pregunta que debemos hacernos y tener una respuesta bien clara es: ¿Qué es el pecado? Muchos no saben la respuesta a esta pregunta. Es muy importante tener un conocimiento bien claro como cristiano. Nosotros somos cartas abierta ante el mundo y cualquier cosa que hagamos indebidamente nos señalan diciendo: ¿y ese es un cristiano?

¿Qué relación existe entre la ley y el pecado? Veamos que nos dice el apóstol Juan.

Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción, de la ley. 1Juan 3: 4.

El apóstol Juan dice claramente que pecado es infracción, ó desobediencia de la ley de Dios. En otras palabras, la relación que existe entre la ley y el pecado es que, si desobedecemos la ley ó algunos de sus mandamientos cometemos pecado.

Veamos como el apóstol Pablo define el pecado y como lo relaciona con la ley de Dios.

¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás. Romanos 7:7.

En otras palabras él conoció el pecado por la ley, de no haber existido la ley no existía el pecado, el pecado es el fruto de la desobediencia a la ley de Dios, por cada mandamiento que desobedezcamos es un pecado.

El verso 8 dice: Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto. Romanos 7:8.

Miren que claro esta esto. Lo que nos quiere decir es: Por existir la ley, el pecado, tomo ocasión por la desobediencia al mandamiento que produjo en él toda codicia. “Porque de no existir la ley el pecado está muerto”, la codicia no seria pecado.

Por ejemplo: Uno de los mandamientos de la ley dice: no hurtarás, ó no robaras. Supongamos que alguien esta de compras en el mercado y encuentra algo fuera de lugar y viene la tentación a robarlo. Mira a su alrededor y ver que nadie lo esta observando se dobla lo toma y se lo lleva. Cometió un pecado porque desobedeció el mandamiento de la ley que dice, no hurtarás. En otras palabras el pecado es el fruto de la desobediencia a los mandamientos de la ley de Dios, de no existir la ley no se contaría como pecado el tomar el articulo y llevárselo.
De no existir la ley ninguno de nosotros esta en pecado, todo ser humano no importa lo malo que ha sido, puede ser un criminal o lo que fuera esta sin pecado. Pero como la ley existe eso nos hace pecadores como dijo Pablo en Rom. 5: 12 “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Rom. 5: 12.

¿Qué es el pecado?

“Cualquier desviación de la voluntad revelada de Dios: ya sea no hacer lo que él ha ordenado definidamente, o realizar lo que específicamente ha prohibido, es pecado.”

Analicemos los diez mandamientos de la ley de Dios para ver si en la desobediencia de uno de ellos no somos culpables de pecado.

Están parafraseados.

1- No tendrás dioses ajenos delante de mí.

2- No te harás imagen, ni ninguna semejanza..... No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso.......

3- No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano.....

4- "Te acordara de santificar el día del Señor.........

5- Honra a tu padre y a tu madre......

6- No matarás.

7- No cometerás adulterio.

8- No hurtarás.

9- No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.

10-No codiciarás la casa de tu prójimo,..... ni cosa alguna de tu prójimo.

No encontré ninguno que pudiera desobedecer y quedar libre de pecado. Creo que lo que dice el apóstol Santiago es la verdad cuando dice: “Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, (ó mandamiento) se hace culpable de todos.” Santiago 2: 10
Todo el mundo tiene idea de lo que está bien o está mal. Sólo que carecen de la ley, no ven en el mal proceder un acto deliberado contra Dios. Tal como señala León Morris: "Hay una gran diferencia entre la transgresión de un código moral humano y el pecado, el mal que Dios prohíbe. Se necesita la ley para demostrar que el mal proceder es pecado". Considerar el mal proceder como pecado contra Dios, ayuda a la gente a sentir el peso del pecado y su necesidad de un Salvador. En este sentido, puede decirse que indirectamente, la ley tiene una función salvadora.
Veamos algunas citas tanto del antiguo como del nuevo del testamento. Ejemplos del pecado por infracción de la ley de Dios. Para comprender mejor la relación que existe entre la ley y el pecado.

El primer pecado en el huerto del Edén.

¿Qué Dios le dijo a Adán?

“Tomó, pues, Jehovah Dios al hombre y lo puso en el jardín de Edén, para que lo cultivase y lo guardase.
16 Y Jehovah Dios, mandó al hombre diciendo: "Puedes comer de todos los árboles del jardín;
17 pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que comas de él, ciertamente morirás." Génesis 2:15 – 17. (RVA)

¿Porque Dios le dijo que moriría?

“Porque la paga del pecado es muerte; pero el don de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro.” Romanos 6:23 (RVA.) Todavía sigue siendo la muerte la paga del pecado.

¿Qué le dijo la serpiente o Satanás a Eva cuando estaba frente al árbol prohibido?

“1- Entonces la serpiente, que era el más astuto de todos los animales del campo que Jehovah Dios había hecho, dijo a la mujer: ¿De veras Dios os ha dicho: "No comáis de ningún árbol del jardín?”
2 La mujer respondió a la serpiente: Podemos comer del fruto de los árboles del jardín.
3 Pero del fruto del árbol que está en medio del jardín ha dicho Dios: "No comáis de él, ni lo toquéis, para que no muráis.”
4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: Ciertamente no moriréis. Génesis 3:1 - 4 (RVA).

Notaron como Satanás contradijo lo que Dios le dijo Adán diciéndole: ¿De veras Dios os ha dicho: "No comáis de ningún árbol del jardín?. Pero Eva le respondió con la verdad diciéndole: Podemos comer del fruto de los árboles del jardín. Pero del fruto del árbol que está en medio del jardín ha dicho Dios: "No comáis de él, ni lo toquéis, para que no muráis.”

¿Qué le dijo Satanás? Ciertamente no moriréis. Que engaño. Porque ellos murieron como resultado del pecado. Tengamos cuidado con aquellos que contradicen la palabra de Dios no sea que seamos engañados como Eva. Todo ser humano sufre las consecuencias del primer pecado de nuestros padres en el Edén, por causa de la desobediencia.

Bien, continuemos con las citas que nos muestra los frutos del pecado por causa de la desobediencia a la palabra de Dios.

1- “Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; .... Gen. 4:7

Destrucción de Sodoma y Gomorra por causa de sus pecados.

2- Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo. Gen. 18: 20.
24- Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos; 25- y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra. Gen. 19: 24, 25.

3- Y Abimelec dijo: ¿Por qué nos has hecho esto? Por poco hubiera dormido alguno del pueblo con tu mujer, y hubieras traído sobre nosotros el pecado. Gen. 26:10

4- 31- Entonces volvió Moisés a Jehová, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, 32- que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito. Exo. 32: 31, 32.

¿Cuántas iniquidades y pecados tengo yo? Hazme entender mi transgresión y mi pecado. Job 13:23.

5- “¡Ay de los hijos que se apartan, dice Jehová, para tomar consejo, y no de mí; para cobijarse con cubierta, y no de mi espíritu, añadiendo pecado a pecado! Isaías 30: 1.

6- “Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Juan 8:34.

7- “Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado,....... Juan 16: 8.

8- 9- ¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. 10- Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; Romanos 3: 9, 10.

9- “Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; Porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado. Rom. 3: 20.

Cuando comentemos algún pecado contra él y nos entristecemos esto produce un arrepentimiento saludable como dice en 2Corintios 7:10 “Porque la tristeza piadosa, produce un arrepentimiento saludable, que no trae pesar. Pero la tristeza del mundo produce muerte.”

Es importante notar que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él, la ley no justifica ni salva a nadie, porque la función de la ley es darnos a conocer nuestros pecados. Es como un espejo, nos revela nuestra condición. El apóstol Santiago nos dice: 23- Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. 24- Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. 25- Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace. Santiago (1: 23 – 25).

Sigamos con las citas.

10- 12- Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. 13- Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado. Rom. 5: 12, 13.

Lo que quiere decir Pablo según el verso 13, que la ley existía antes de dársela a moisés, porque donde no hay ley, no se inculpa de pecado. ¿Cómo entro el pecado al mundo? Gen. 3:1 – 6. ¿Por qué fue destruido el mundo con un diluvio? Génesis 6: 5. ¿Por qué fueron destruidas Sodoma y Gomorra? Génesis 18: 16 -33. en otras palabras, la ley a existido desde el principio.

12- “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Rom. 6:23.

13- 7-¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás. 8- Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto. 9- Y yo sin la ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí. 10- Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte; 11- porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató. 12- De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno. Rom. 7: 7 - 12.

Nota: Pablo conoció el pecado por medio de la ley. Él conoció que codiciar es pecado porque así lo dice el mandamiento, no codiciaras, de no decirlo no era pecado. Refiriéndose a la ley, exclamó: "El mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte" (Rom. 7: 10). El creía que la salvación era por las obras de la ley como se le había enseñado Pero cuando se miró en el espejo de la ley que fue colocado delante de él, (Santiago 1: 22 – 25) y se vio a sí mismo como Dios lo veía, lleno de faltas, manchado con el pecado, exclamó: "¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?" (Rom. 7: 24).

De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno. Rom. 7: 12.

Como supremo Gobernante del universo, Dios ha establecido leyes para el gobierno no sólo de todos los seres vivientes, sino de todas las operaciones de la naturaleza. Todo, grande o chico, animado o inanimado, está sometido a leyes fijas que no pueden pasarse por alto. No hay excepciones a esta regla; porque nada que haya hecho la mano divina ha sido olvidado por la mente divina. Solamente al hombre, la obra culminante de su creación, le ha dado Dios conciencia para comprender los requerimientos sagrados de la ley divina, y un corazón capaz de amarla como santa, justa y buena; y del hombre se requiere pronta y perfecta obediencia.

14- Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado.
17- De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí.
20- Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.
25- Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente (sentido) sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado. Romanos 7: 14, 17, 20, 25.

56- ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. 57- Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.’ 1Corintios 15:56, 57.

17- y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado. Santiago 4: 17.

“Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.” 1Juan 2:1

10- Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. 11- Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley. 12- Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad. 13- Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio. Santiago 2: 10 – 13.

“Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace. Santiago (1: 25).

En dos ocasiones el apóstol Santiago la menciona como la ley de libertad. Porque ella nos libera del pecado. Cada ve que uno es tentado a pecar la ley nos dice, no lo hagas es pecado hacerlo.

Veamos un ejemplo de cómo somos libertados por la ley. Como la ley nos hace libres.

En todo país existen leyes, y miles de personas en todas partes del mundo se encuentran presos en cárceles por la desobediencia a una de estas leyes. Son juzgados de acuerdo a su incumplimiento cometido. Todas estas personas viven bajo el ayo, o sea bajo la ley porque los están condenando continuamente por la desobediencia. Como cristiano, ninguno de nosotros está bajo el ayo porque conocemos nuestro deber para con Dios y con los hombres.

Tengo 62 años de edad y nunca he sido citado a una corte por incumplimientos indebido, como cristiano obedezco las leyes de Dios y la de los hombres. La ley de Dios y la de los hombres me han libertado de los castigos por causa de la desobediencia. Ha sido para mí como un cerco para protegerme del castigo y del enemigo. Soy libre, nadie me acusa de actos malos, tengo buenos amigos que confían en mi. Gracias le doy a Dios porque a puesto en mi corazón el guardar su ley y la de los hombres para no tener tropiezo.

Lejos de contener requisitos arbitrarios, la ley de Dios se da a los hombres como cerco o escudo. El que acepta sus principios es preservado del mal. La fidelidad a Dios entraña fidelidad al hombre. De ese modo la ley protege los derechos y la individualidad de cada ser humano. Prohíbe al superior oprimir, y al subalterno desobedecer. Asegura el bienestar del hombre, tanto para este mundo como para el venidero. Para el obediente es la garantía de la vida eterna, porque expresa los principios que permanecen para siempre.

Te hago una pregunta, piénsalo bien antes de contestar.

¿Fue la ley de los diez mandamientos abolida en la cruz?

La promesa del Espíritu Santo
15- Si me amáis, guardad mis mandamientos. 16- Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 17- el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. Juan 14: 15 – 17.

Si analizamos bien esta cita vemos que existe un convenio entre Dios y el hombre. Dice la cita: 15- Si me amáis, guardad mis mandamientos. 16- Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre”. Lo que nos esta diciendo es que si guardamos sus mandamientos él rogara al padre y os dará oro consolador. El convenio es: si los guardamos recibiremos.

22- Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. 23- Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. 24- Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. 25- Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace. Santiago 1: 22 – 25.

Espero que este estudio de la palabra de Dios sea de bendición para todos.
Su hermano en Cristo, Portador

juan30
29-06-2003, 02:23
Amigo Portador, tu dices: "Te hago una pregunta, piénsalo bien antes de contestar. ¿Fue la ley de los diez mandamientos abolida en la cruz?"... Y yo te respondo:

¿LAS DIEZ PALABRAS O LOS DIEZ MANDAMIENTOS...?

Los libros históricos del Antiguo Testamentos nos dicen que Moisés recibió en el Monte Sinaí, de parte de Dios, las Diez Palabras, escritas en tablas de piedra (Éxodo 34,28). Mucho se ha hablado sobre los 10 mandamientos. Pero veamos lo que dicen las Biblias:

En Éxodo 34,28, muchas Biblias nos hablan de los "Diez mandamientos" escritos en dos tablas de piedra. Pero otras Biblias no se expresan así. Pues hay algunas que nos hablan de las «Diez Palabras» escritas en dos tablas de piedra. También en Deuteronomio 4,13 y 10,4... algunas de estas Biblias nos hablan de las "Diez Palabras". En realidad, la única Ley que se puede entender y escribir en Diez Palabras, por su sencillez, es la verdadera Ley que nos revela de nuevo Jesucristo en El Evangelio: «Así que todo cuanto queráis que os hagan los hombres, así también vosotros hacedles; porque ésta es la Ley y los profetas» (Mateo 7,12).

También Jesucristo nos entrega de nuevo la Ley de Dios formulada en decretos cuando el joven rico le pregunta sobre los mandamientos que debe cumplir para hallar la vida eterna: «Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta? Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme». (MATEO 19:17-21).

Jesucristo al joven rico le da la Ley formulada en 7 mandamientos. Pero el séptimo mandamiento (vender todo lo que se tiene y darlo a los pobres) nunca lo quisieron cumplir muchos judíos, ni tampoco muchos judaizantes desde que se conoció El Evangelio. Por este motivo, los judaizantes siempre prefieren los mandamientos judíos del Antiguo Testamento, antes que los 7 mandamientos cristianos. Porque el séptimo mandamiento cristiano dice que hay que repartir todo entre los pobres, y el décimo mandamiento judío dice todo lo contrario, que se respete la propiedad de los que tienen mucho y que no se desee nada de lo que ellos tienen. Pues según este mandamiento judío, aunque muchos no tengan nada, otros en cambio pueden tener de todo, y hasta esclavos. Por este motivo se compusieron las biblias en el siglo IV... para satisfacer los deseos de los emperadores de Roma que tenían muchos esclavos: «No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo». (Exodo 20,17).

Jesucristo cuando le da los mandamientos al joven rico no le recuerda el decimo mandamiento. esto lo deberían tener en cuenta los cristianos.

Leyes sobre los esclvos: «Si compras un esclavo hebreo, te servirá por seis años; pero el séptimo quedará libre sin pagar nada. Si entró solo, solo saldrá; si tenía mujer, saldrá él y su mujer con él. Si su amo le hubiere dado mujer, y ella le diere hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, y él saldrá solo». (Éxodo 21:2-4)

En estos últimos versículos queda bien descubierto el porqué de haber puesto de nuevo todos los preceptos del Antiguo Testamento en las biblias como palabra de Dios. Estas leyes han traído mucha confusión, muchos crímenes y mucho dolor a muchos creyentes que han querido vivir como cristianos..., y, por otra parte, son tantas las contradicciones entre estas leyes del Antiguo Testamento y las enseñanzas piadosas del Evangelio de Jesucristo, que todo esto ha contribuido a que muchos se hayan confundido y se haya debilitado su fe.

De la Ley sencilla de Dios, los judíos escribieron muchos mandamientos. Cuando Israel se va convirtiendo en un estado teocrático, aparece un libro de leyes (El Libro de la Ley) (Deuteronomio 31,26), claro que este libro no debería ser muy grande, porque su contenido fue escrito después de morir Moisés, por mandato de Josué, en un altar de piedras en el Monte Ebal (Josué 8,34). Podemos observar los cambios: Primero se podía escribir la Ley en dos tablas de piedra, y luego ya se necesita un altar de piedras para escribir todas las leyes del libro. Varios siglos después de haber muerto Moisés y Josué, en tiempos de Esdras y Nehemías (siglo VI antes de Jesucristo), ya aparece un libro que parece bastante más largo, pues Esdras lo estuvo leyendo al pueblo de Israel desde la mañana hasta la tarde (Nehemías 8,1-3). Jesucristo también nos habla del libro de Moisés (San Mateo 12,26 y San Marcos 12,26). Después de muerto Jesucristo, Pablo aún nos sigue hablando del Libro de la Ley (Gálatas 3,10... Hebreos 9,19....). Aquel libro de la Ley más tarde pasaría a ser los cinco libros de la ley, "el Pentateuco".


LA BIBLIA JUDÍA DE LOS SETENTA ANCIANOS.

El famoso cristiano y escritor del siglo II Justino, en su diálogo con Trifón (hebreo que vivió en Grecia en el siglo II y seguidor de la exégesis rabínica), discutiendo con éste sobre la ley judía nos dice: "Ahora bien, una ley puesta contra otra Ley anula la primera, y un Testamento hecho posteriormente, deja sin efecto el primero. Y a nosotros, Cristo nos ha sido dado como Ley Eterna y última y como Testamento fiel" (San Justino, Diálogo con Trifón 11,2)

Los cristianos conocieron otra versión del Antiguo Testamento (la Versión de los Setenta Ancianos o Septuaginta), donde la "ley de Moisés" ya no era un solo libro, sino que estaba contenida en cinco libros (Pentateuco), también conocidos por los judíos como la Torá, donde aparecen más de 500 mandamientos. San Justino, hablándonos de las leyes del Antiguo Testamento (de esta Versión de los Setenta), en su discusión con Trifón nos avisa que los judíos no eran fieles a las Escrituras:

"No es ése el ayuno que yo escogí, dice el Señor; sino desata toda atadura de indignidad; rompe los lazos de los contratos violentos, despide en libertad a los afligidos, y rasga toda escritura inicua". (La Septuaginta, y San Justino, recordando las palabras de Isaías (Isaías 58,6) en su libro Diálogo con Trifón, 15,4. Estas palabras también se recogen en la carta de Bernabé (III, 3)). En este texto de Isaías, en algunas biblias que hemos estudiado, está escrito "romper todos los yugos", o "que rompáis todo yugo", en lugar de "rasga toda escritura inicua", como nos dice la Versión de los Setenta o Septuaginta. Esto parece que quiere disimular el que algunas escrituras recojan preceptos que son de hombres y no de Dios. El libro de San Justino titulado Diálogo con Trifón también nos entrega muchas citas que nos hablan de cómo los judíos quitaban muchas palabras del Antiguo Testamento para disimular que el Antiguo Testamento profetizaba el Nacimiento, la vida y muerte de Jesucristo:

"A quienes no presto fe alguna es a vuestros maestros, que no admiten esté bien hecha la traducción de vuestros setenta ancianos que estuvieron con Ptolomeo, rey de Egipto, sino que se ponen ellos mismos a traducir, y quiero además que sepáis que ellos han suprimido totalmente muchos pasajes de versión de los setenta ancianos". (San Justino, Diálogo con Trifón 71,1-2).

"De las profecías de Jeremías quitaron también este paso: Yo soy......." (72,2).

"Y del Salmo 95 de las palabras de David, suprimieron estas breves expresiones: De lo alto del madero." (73,1) (Según Justino, esto lo hacían los judíos para que se ignorara que Dios era Jesucristo).

"En conclusión, amigos, bueno fuera que vosotros aprendierais lo que no entendéis, de nosotros los cristianos, que hemos recibido la gracia de Dios, y no luchar por todos los modos por sostener vuestras propias doctrinas, despreciando las de Dios. Por eso, a nosotros también se ha pasado esta gracia, como dice Isaías: Este pueblo se acerca a mí. Con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí. Vanamente me reverencian, enseñando preceptos y doctrinas de hombres." (78,10-11).

Y hablando sobre otras palabras referentes a la Segunda Venida de Jesucristo, nos dice: "Pues no lo interpretaron así los setenta, sino: "hasta que venga Aquél a quien está reservado"...... "y a fe que si vuestros rabinos las hubieran entendido, sabed bien que las hubieran hecho desaparecer, como ha sucedido con la muerte de Isaías, a quien serrasteis con una sierra de madera" (120,4 y 5).

Maripaz
29-06-2003, 08:33
Originalmente enviado por: juan30
Amigo Portador, tu dices: "Te hago una pregunta, piénsalo bien antes de contestar. ¿Fue la ley de los diez mandamientos abolida en la cruz?"... Y yo te respondo:

¿LAS DIEZ PALABRAS O LOS DIEZ MANDAMIENTOS...?

Los libros históricos del Antiguo Testamentos nos dicen que Moisés recibió en el Monte Sinaí, de parte de Dios, las Diez Palabras, escritas en tablas de piedra (Éxodo 34,28). Mucho se ha hablado sobre los 10 mandamientos. Pero veamos lo que dicen las Biblias:

En Éxodo 34,28, muchas Biblias nos hablan de los "Diez mandamientos" escritos en dos tablas de piedra. Pero otras Biblias no se expresan así. Pues hay algunas que nos hablan de las «Diez Palabras» escritas en dos tablas de piedra. También en Deuteronomio 4,13 y 10,4... algunas de estas Biblias nos hablan de las "Diez Palabras". En realidad, la única Ley que se puede entender y escribir en Diez Palabras, por su sencillez, es la verdadera Ley que nos revela de nuevo Jesucristo en El Evangelio: «Así que todo cuanto queráis que os hagan los hombres, así también vosotros hacedles; porque ésta es la Ley y los profetas» (Mateo 7,12).

También Jesucristo nos entrega de nuevo la Ley de Dios formulada en decretos cuando el joven rico le pregunta sobre los mandamientos que debe cumplir para hallar la vida eterna: «Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta? Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme». (MATEO 19:17-21).

Jesucristo al joven rico le da la Ley formulada en 7 mandamientos. Pero el séptimo mandamiento (vender todo lo que se tiene y darlo a los pobres) nunca lo quisieron cumplir muchos judíos, ni tampoco muchos judaizantes desde que se conoció El Evangelio. Por este motivo, los judaizantes siempre prefieren los mandamientos judíos del Antiguo Testamento, antes que los 7 mandamientos cristianos. Porque el séptimo mandamiento cristiano dice que hay que repartir todo entre los pobres, y el décimo mandamiento judío dice todo lo contrario, que se respete la propiedad de los que tienen mucho y que no se desee nada de lo que ellos tienen. Pues según este mandamiento judío, aunque muchos no tengan nada, otros en cambio pueden tener de todo, y hasta esclavos. Por este motivo se compusieron las biblias en el siglo IV... para satisfacer los deseos de los emperadores de Roma que tenían muchos esclavos: «No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo». (Exodo 20,17).

Jesucristo cuando le da los mandamientos al joven rico no le recuerda el decimo mandamiento. esto lo deberían tener en cuenta los cristianos.

Leyes sobre los esclvos: «Si compras un esclavo hebreo, te servirá por seis años; pero el séptimo quedará libre sin pagar nada. Si entró solo, solo saldrá; si tenía mujer, saldrá él y su mujer con él. Si su amo le hubiere dado mujer, y ella le diere hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, y él saldrá solo». (Éxodo 21:2-4)

En estos últimos versículos queda bien descubierto el porqué de haber puesto de nuevo todos los preceptos del Antiguo Testamento en las biblias como palabra de Dios. Estas leyes han traído mucha confusión, muchos crímenes y mucho dolor a muchos creyentes que han querido vivir como cristianos..., y, por otra parte, son tantas las contradicciones entre estas leyes del Antiguo Testamento y las enseñanzas piadosas del Evangelio de Jesucristo, que todo esto ha contribuido a que muchos se hayan confundido y se haya debilitado su fe.

De la Ley sencilla de Dios, los judíos escribieron muchos mandamientos. Cuando Israel se va convirtiendo en un estado teocrático, aparece un libro de leyes (El Libro de la Ley) (Deuteronomio 31,26), claro que este libro no debería ser muy grande, porque su contenido fue escrito después de morir Moisés, por mandato de Josué, en un altar de piedras en el Monte Ebal (Josué 8,34). Podemos observar los cambios: Primero se podía escribir la Ley en dos tablas de piedra, y luego ya se necesita un altar de piedras para escribir todas las leyes del libro. Varios siglos después de haber muerto Moisés y Josué, en tiempos de Esdras y Nehemías (siglo VI antes de Jesucristo), ya aparece un libro que parece bastante más largo, pues Esdras lo estuvo leyendo al pueblo de Israel desde la mañana hasta la tarde (Nehemías 8,1-3). Jesucristo también nos habla del libro de Moisés (San Mateo 12,26 y San Marcos 12,26). Después de muerto Jesucristo, Pablo aún nos sigue hablando del Libro de la Ley (Gálatas 3,10... Hebreos 9,19....). Aquel libro de la Ley más tarde pasaría a ser los cinco libros de la ley, "el Pentateuco".


LA BIBLIA JUDÍA DE LOS SETENTA ANCIANOS.

El famoso cristiano y escritor del siglo II Justino, en su diálogo con Trifón (hebreo que vivió en Grecia en el siglo II y seguidor de la exégesis rabínica), discutiendo con éste sobre la ley judía nos dice: "Ahora bien, una ley puesta contra otra Ley anula la primera, y un Testamento hecho posteriormente, deja sin efecto el primero. Y a nosotros, Cristo nos ha sido dado como Ley Eterna y última y como Testamento fiel" (San Justino, Diálogo con Trifón 11,2)

Los cristianos conocieron otra versión del Antiguo Testamento (la Versión de los Setenta Ancianos o Septuaginta), donde la "ley de Moisés" ya no era un solo libro, sino que estaba contenida en cinco libros (Pentateuco), también conocidos por los judíos como la Torá, donde aparecen más de 500 mandamientos. San Justino, hablándonos de las leyes del Antiguo Testamento (de esta Versión de los Setenta), en su discusión con Trifón nos avisa que los judíos no eran fieles a las Escrituras:

"No es ése el ayuno que yo escogí, dice el Señor; sino desata toda atadura de indignidad; rompe los lazos de los contratos violentos, despide en libertad a los afligidos, y rasga toda escritura inicua". (La Septuaginta, y San Justino, recordando las palabras de Isaías (Isaías 58,6) en su libro Diálogo con Trifón, 15,4. Estas palabras también se recogen en la carta de Bernabé (III, 3)). En este texto de Isaías, en algunas biblias que hemos estudiado, está escrito "romper todos los yugos", o "que rompáis todo yugo", en lugar de "rasga toda escritura inicua", como nos dice la Versión de los Setenta o Septuaginta. Esto parece que quiere disimular el que algunas escrituras recojan preceptos que son de hombres y no de Dios. El libro de San Justino titulado Diálogo con Trifón también nos entrega muchas citas que nos hablan de cómo los judíos quitaban muchas palabras del Antiguo Testamento para disimular que el Antiguo Testamento profetizaba el Nacimiento, la vida y muerte de Jesucristo:

"A quienes no presto fe alguna es a vuestros maestros, que no admiten esté bien hecha la traducción de vuestros setenta ancianos que estuvieron con Ptolomeo, rey de Egipto, sino que se ponen ellos mismos a traducir, y quiero además que sepáis que ellos han suprimido totalmente muchos pasajes de versión de los setenta ancianos". (San Justino, Diálogo con Trifón 71,1-2).

"De las profecías de Jeremías quitaron también este paso: Yo soy......." (72,2).

"Y del Salmo 95 de las palabras de David, suprimieron estas breves expresiones: De lo alto del madero." (73,1) (Según Justino, esto lo hacían los judíos para que se ignorara que Dios era Jesucristo).

"En conclusión, amigos, bueno fuera que vosotros aprendierais lo que no entendéis, de nosotros los cristianos, que hemos recibido la gracia de Dios, y no luchar por todos los modos por sostener vuestras propias doctrinas, despreciando las de Dios. Por eso, a nosotros también se ha pasado esta gracia, como dice Isaías: Este pueblo se acerca a mí. Con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí. Vanamente me reverencian, enseñando preceptos y doctrinas de hombres." (78,10-11).

Y hablando sobre otras palabras referentes a la Segunda Venida de Jesucristo, nos dice: "Pues no lo interpretaron así los setenta, sino: "hasta que venga Aquél a quien está reservado"...... "y a fe que si vuestros rabinos las hubieran entendido, sabed bien que las hubieran hecho desaparecer, como ha sucedido con la muerte de Isaías, a quien serrasteis con una sierra de madera" (120,4 y 5).






Este tema YA SE ESTÁ TRATANDO en :


http://forocristiano.iglesia.net/showthread.php?threadid=12502

Portador
03-07-2003, 02:47
Un cordial saludo en el nombre del Señor a Juan30 y a Maripaz.

Antes de comenzar de contestar sus preguntas y comentarios, quiero hacerles una pregunta.

¿Que es pecado?

Se han puesto a pensar que es lo que Dios considera pecado según su palabra.

Según esta cita, ¿Qué es pecado? “Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción, de la ley”. 1Juan 3: 4.

Quiero que me corrijan si estoy equivocado. Yo entiendo que el pecado es infracción, o trasgresión de la ley de Dios. Si lo que quiere decir esta cita es otra cosa, déjemelo saber.

¿Cómo el apóstol Pablo conoció el pecado?

¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás. Romanos 7: 7.

Yo entiendo que Pablo conoció el pecado por la ley de los diez mandamientos. Como él dice: Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; en otras palabras la ley existe porque si no hubiera ley no hubiera conocido el pecado. Cuando menciono ley me refiero a los diez mandamientos. De no haber existido la ley de los diez mandamientos el pecado no hubiera existido. No tendríamos que pedirle a Dios perdón por nuestros pecados porque no tendrían. ¿Estoy equivocado al decir esto?

Les aconsejo que lean de nuevo con detenimiento y oración mi estudio y lo van a entender mejor.

Quiero mostrarles algunas citas del nuevo testamento de las muchas que existen para que las analicen por si tienen algún valor para ustedes o están demás en la Biblia.

Déjenme saber su opinión.

Las citas son las siguientes:

Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Juan 15:10.

Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado. 1 Juan 3:24

Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos. 1 Juan 5:3.

Y este es el amor, que andemos según sus mandamientos. Este es el mandamiento: que andéis en amor, como vosotros habéis oído desde el principio. 2 Juan 1: 6

Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo. Apocalipsis 12:17

Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Apocalipsis 14:12

"¡Dichosos los que guardan sus Mandamientos, para que tengan derecho al árbol de la vida, y entren por las puertas en la ciudad! Apocalipsis 22:14

Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio. 1 Juan 2:7.

Me gustaría saber su opinión sobre estas citas.



Analicemos algunas de sus preguntas.

Juan tu primera pregunta es: ¿LAS DIEZ PALABRAS O LOS DIEZ MANDAMIENTOS...?

Me preguntas si me refiero a los diez mandamientos o a las diez palabras.

Según entiendo es lo mismo, veamos que dice la palabra de Dios.

Y Jehová dijo a Moisés: Alísate dos tablas de piedra como las primeras, y escribiré sobre esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que quebraste. Éxodo 34:1

Como sabes las dos primeras tablas moisés las quebró al ver al pueblo adorando un becerro de oro Exodo 32: 1 – 20. Ahora Dios le pide que prepare dos tablas de piedra como las primeras, para el escribir sobre ellas las palabras que estaban en las tablas primeras que había quebrado. Las diez palabras son los diez mandamientos. Es otra forma de mencionarlas. Veamos otra cita que lo comprueba.

Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan, ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos. Exodo 34:28.

Creo que esta bien claro, escribió en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos las diez palabras. También el apóstol Juan menciona los diez mandamiento como la palabra que habéis oído desde el principio. Veamos.

Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio. 1 Juan 2:7.

El os declaró su pacto, el cual os mandó poner por obra: Los Diez Mandamientos. Y los escribió en dos tablas de piedra. Deuteronomio 4:13 (RVA)
Y él escribió en las tablas lo mismo que estaba escrito en las primeras: Los Diez Mandamientos que Jehovah os había hablado en el monte, de en medio del fuego, el día de la asamblea. Luego Jehovah me las dio. Deuteronomio 10:4 (RVA)


Según usted, la ley formulada.

También Jesucristo nos entrega de nuevo la Ley de Dios formulada en decretos cuando el joven rico le pregunta sobre los mandamientos que debe cumplir para hallar la vida eterna:
Jesucristo al joven rico le da la Ley formulada en 7

Primera vez en mi vida que oigo tal comentario. Los mandamientos que Jesús le menciono al joven rico eran los que él no guardaba aunque profesaba guardarlos todos.

16- Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? 17- El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. 18- Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. 19- Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 20- El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta? 21- Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. 22- Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. (MATEO 19:17-21)

Estos son los 5 mandamientos que menciono, aparentemente no los guardaba.

6- No matarás. 7- No adulterarás. 8- No hurtarás. 9- No dirás falso testimonio. 5- Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo representan los seis mandamientos de la segunda tabla.

Estos no los menciono.

# 10. No codiciarás.
# 1- No tendrás dioses ajenos delante de mí.
# 2- No te harás imagen, ni ninguna semejanza..... No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso.......
# 3- No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano.....
# 4- "Te acordara de santificar el día del Señor.........

Al joven que preguntó a Jesús qué debía hacer para poder tener la vida eterna, se le contestó: "Guarda los mandamientos", el joven respondió: "¿Cuáles?". Cristo estaba hablando de la ley dada desde el Sinaí. Mencionó varios mandamientos de la segunda tabla del Decálogo. En la primera tabla están los primeros cuatro mandamientos que expresa el amor a Dios y en la segunda el amor al prójimo.

El joven respondió sin vacilación: "Todo esto guardé desde mi juventud: ¿qué más me falta?" Su concepción de la ley era externa y superficial juzgado por una norma humana, él había conservado un carácter intachable. En alto grado, su vida externa había estado libre de culpa; ciertamente pensaba que su obediencia había sido sin defecto. Sin embargo, tenía un secreto temor de que no estuviera todo bien entre su alma y Dios. Esto fue lo que lo indujo a preguntar: "¿Qué más me falta?"
"Si quieres ser perfecto -dícele Jesús-, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. Y oyendo el mancebo esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones".
El que se ama a sí mismo es un transgresor de la ley. Jesús deseaba revelarle esto al joven, y le dio una prueba que pondría de manifiesto el egoísmo de su corazón. Le mostró la mancha de su carácter. El joven no deseaba mayor iluminación. Había acariciado un ídolo en el alma; el mundo era un dios. Profesaba haber guardado los mandamientos, pero carecía del principio que es el mismo espíritu y la vida de todos ellos. No tenía un verdadero amor a Dios y al prójimo. Esto significaba la carencia de algo que lo calificaría para entrar en el reino de los cielos. En su amor a sí mismo y a las ganancias mundanales estaba en desacuerdo con los principios del cielo.

El príncipe discernió prestamente todo lo que entrañaban las palabras de Cristo, y se entristeció. Renunciar al visible tesoro terrenal por el invisible y celestial era un riesgo demasiado grande. Rechazó el ofrecimiento de la vida eterna y se fue, y desde entonces el mundo había de recibir su culto.

No podemos tomar esto como la ley de Dios, solo menciono cinco, y los otros cinco, ¿dónde están?

¿Qué nos dice Juan?

Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio. 1 Juan 2:7.

Creo que esta bien claro: no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio.

Dios es el mismo, ayer, hoy, y por los siglos, no cambia, su ley es para todo ser humano para que viva en paz y libertad.


Las otras leyes.

Hermano, yo estoy presentando es la ley de los diez mandamientos escritas en dos tablas de piedras con el dedo de Dios. No las otras leyes que son muchas y fueron escritas en libros. No confundamos la ley de los diez mandamientos escritas en dos tablas de piedras con el dedo de Dios con las otras. Están las leyes de ritos y ceremonias y las del pueblo como usted menciona son muchas y no fueron escritas por Dios.

"Ley de Moisés" ya no era un solo libro, sino que estaba contenida en cinco libros (Pentateuco), también conocidos por los judíos como la Torá, donde aparecen más de 500 mandamientos. San Justino, hablándonos de las leyes del Antiguo Testamento (de esta Versión de los Setenta), en su discusión con Trifón nos avisa que los judíos no eran fieles a las Escrituras:

Todo el mundo tiene idea de lo que está bien o está mal. Sólo los que carecen de la ley, no ven en el mal proceder de un acto deliberado contra Dios. Tal como señala León Morris: "Hay una gran diferencia entre la transgresión de un código moral humano y el pecado, el mal que Dios prohíbe. Se necesita la ley para demostrar que el mal proceder es pecado". Considerar el mal proceder como pecado contra Dios, ayuda a la gente a sentir el peso del pecado y su necesidad de un Salvador. En este sentido, puede decirse que indirectamente, la ley tiene una función salvadora.


Ley de los judíos.

Muchos mencionan los diez mandamientos como la ley de los judíos. No entiendo porque. Esta ley no es de los judíos es de Dios, Jesús mismo lo dice en el libro de Juan. Veamos.

Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Juan 15:10.

Son los mandamientos de su padre. No de los judíos. Así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre. Dios se los cedió al pueblo para que los guardaran y rebelaran su carácter, porque los diez mandamientos son el trasunto de su carácter..

Abraham no era judío, de su descendencia salieron los judíos, y él guardaba los preceptos, mandamientos, estatutos y leyes. Vemos que los mandamientos, estatutos y leyes existían antes de moisés.

“Por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.” Génesis 26:5.

Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé. Génesis 6: 9.

Vuelvo y repito, no confundamos la ley de Dios con las otras leyes de ritos y ceremonias para el pueblo. Todas esas leyes de ritos, ceremonias y fiestas fueron abolidas en la cruz por el Señor.

Que el Señor les bendiga a todos.

Portador.

seco
03-07-2003, 02:58
portador:

ten cuidado con mar y paz porque es tremenda

con mucho amor yo le digo a maripaz que no sea de dura cerviz porque se aferra mucho a sus principios no fundamentados en la biblia se va por otro lado

tienes mucho cuidado y oremos para que el espiritu del señor toque ha estas personas que aun no comprenden cual es la voluntad de Dios y que enseñan doctrinas de hombresss con muchoooooo amor me dirijo a ella

Maripaz
03-07-2003, 10:03
Hola Portador


Lástima que tu excelente aporte, se haya visto desviado con comentarios inoportunos hacia mi persona.


Retomemos tu pregunta inicial.


¿Qué es PECADO?


La palabra pecado, "hamartia", procede de una raiz que significa "errar en el blanco" y se aplicaba al tiro sobre la diana, y a no acertar en el centro mismo.

En el caso del pecado, es errar en el intento de cumplir la Ley de Dios, pero sabemos muy bien, que la Ley es IMPOSIBLE de cumplir, y fue dada para eso, para que veamos nuestra incapacidad, y acudamos a Cristo, el cual, nos da un nuevo corazón, capaz de obedecerle por amor, no por nuestros propios esfuerzos, sino por Su Gracia.

Miguel Loayza F
04-07-2003, 04:30
quote de Maripaz

¿Qué es PECADO?


La palabra pecado, "hamartia", procede de una raiz que significa "errar en el blanco" y se aplicaba al tiro sobre la diana, y a no acertar en el centro mismo.

En el caso del pecado, es errar en el intento de cumplir la Ley de Dios, pero sabemos muy bien, que la Ley es IMPOSIBLE de cumplir, y fue dada para eso, para que veamos nuestra incapacidad, y acudamos a Cristo, el cual, nos da un nuevo corazón, capaz de obedecerle por amor, no por nuestros propios esfuerzos, sino por Su Gracia.
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"Separados de mi, nada podéis hacer". "TODO {el 4º incluido} lo puedo en Cristo que me ....". Antes no podía muchas cosas, y si las podía eran por razones morales o por no complicarme la vida. Mis motivos , aunque buenos, eran errados, no eran para la honra y gloria de Dios. Cuando comprendí lo que Cristo hizo por mi, mis motivos cambiaron, y "poco a poco" voy pudiendo hacer lo que tengo grabado en el nuevo corazón. El nuevo corazón es como un artefacto eléctrico, viene con "instrucciones" para el uso correcto, y ese es el Decálogo. Es bueno seguir TODAS las instrucciones de mantenimiento de los artefactos, así duran mucho tiempo, pueden 'vivir eternemente'

Felicitaciones de todo :corazon:


Saludos y bendiciones
Miguel

seco
05-07-2003, 03:38
marypaz

entiendo que jesus vino a la tierra para darnos ejemplo de como vivir la vida cristiana tu dices es imposible guardar la ley ,, humana mente siiii es imposible

jesus , se humanizo y logro permanecer libre de pecado porque? porque se mantenia en comunion directa con su padreeee

lo mismo dbemos hacer nosotros

Portador
05-07-2003, 20:06
Tengo diccionario viejo de la Biblia que expresa el pecado de la siguiente forma.

Pecado: (heb. generalmente jattâ'th, jattâ'âh, etc. [del verbo jâtâ', "errar el blanco", "no alcanzar algo", "obrar mal", "ofender", "ser culpable", "pecar"], "falta", "pecado"; pesha{; gr. principalmente hamartía, "errar el blanco", "pecar").

Cualquier desviación de la voluntad revelada de Dios: ya sea no hacer lo que él ha ordenado definidamente, o realizar lo que específicamente ha prohibido.

El pecado se originó con Satanás, como consecuencia del orgullo desmedido que surgió en su corazón por la belleza y la sabiduría que Dios le había dado (Ez. 28:17). y por el deseo irresistible de poseer lo que el Señor no le había dado y la envidia consiguiente (ls. 14:12-14). El pecado entró en este mundo cuando Satanás indujo a Adán y Eva a apoderarse de lo que el Altísimo se había reservado para él, afirmando que así podrían alcanzar un nivel superior de sabiduría (Gn. 3:1-6). Ya que "el pecado entró en el mundo por un hombre", y "todos pecaron", cada ser humano está bajo pena de muerte (Ro. 5:12; 6:23). "Por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores" (v 19). "El pecado es infracción de la ley" (1 Jn. 3:4), así como "el cumplimiento de la ley es el amor" (Ro. 13:10). La palabra "ley", en este caso, se refiere a toda la voluntad revelada de Dios, y en forma especial al Decálogo, que resume todo lo que el Señor espera del hombre (Ec. 12:13, 14). Donde no hay "ley", es decir. Donde no hay revelación divina de la voluntad del Altísimo, no hay pecado ni transgresión (Ro. 4:15). Nuestro Señor dijo: "Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado", pero en cuanto se conoce la voluntad de Dios, los hombres "no tienen excusa por su pecado" (Jn. 15:22). El profeta resumió los requisitos de Dios mediante esta admonición: "Hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios" (Mi. 6:8), es decir, ser justos y considerados con nuestro prójimo, y conservar una actitud humilde delante del Señor. Cuando no alcanzarnos esta elevada norma, estamos pecando. "La paga del pecado es muerte" (Ro. 6:23).

El hombre debe guardar, cumplir la ley divina si quiere tener la vida eterna (Mt. 19:16-19). Pero nadie puede hacerlo por sí mismo. De otra manera no necesitaría un Salvador que "salvará a su pueblo de sus pecados" (Mt. 1:21). Sólo mediante Cristo (Jn. 15:5), cuando él vive en el corazón del creyente (Gá. 2:20).

En la Biblia hay muchos sinónimos de "pecado", como ser "mal" (heb. generalmente ra{; gr. comúnmente diferentes formas de kakos) e "iniquidad" (heb. generalmente 'âwen, "rebelión" [1 S. 15:23; etc.], y 'âwôn, "maldad", "culpa" "transgresión intencional" [Gn. 15:16; etc.]; gr. casi siempre adikía, "injusticia", "maldad" [Lc. 13:27; etc.], y anomía, "ilegalidad", "iniquidad", "maldad" [Mt. 7:23; etc.]).

Pecado imperdonable.

Expresión que no figura en la Biblia pero que se basa en ciertos pasajes de ella, como Mt. 12:31, donde Cristo enseña que "la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada" a los hombres (cf Lc. 12:10). Hizo esta afirmación en respuesta a la declaración de algunos fariseos, quienes, después de ser testigos de un exorcismo llevado a cabo por Jesús, dijeron: "Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios" (Mt. 12:22-24; Mr. 3:22-30); ésto ya habían expresado el mismo pensamiento en otra ocasión (Mt. 9:34). Se empecinaron en esta idea a pesar de la innegable evidencia de que su poder era divino por la santidad de su vida, que no podían menos que reconocer y que más tarde admitieron tácitamente (cf Jn. 8:46), por su capacidad sobrenatural para curar a los enfermos (Mt. 8:14-17; Mr. 1:29-34; Lc. 4:38-40; etc.), por el hecho de que echara demonios (Mt. 9:32, 33; Mr. 1:21-28) y por la resurrección de muertos (Lc. 7:11-17). Pero al rechazar la divinidad de Cristo y oponérsele activamente (cf Mr. 3:2, 6; Lc. 5:21; Jn. 5:16; etc.), cerraron sus mentes a las evidencias dadas por el Espíritu Santo (cf Mt. 12:25-29) y se colocaron en manos de Satanás. El Espíritu convence acerca de la verdad a la mente y toca al corazón (cf Jn. 14:17; 16:13), y también la convence de pecado (cp 16:8). Pero aunque el Señor es "tardo para la ira y grande en misericordia" (Nm. 14:18), "no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento" (2 P. 3:9), su Espíritu no luchará indefinidamente con la gente obstinada (Gn. 6:3). Si se resiste y se rechaza la verdad en forma persistente, se dejan de oír las súplicas del Espíritu y el alma queda sumida en terribles tinieblas. Posiblemente Pablo se refiere a esa condición cuando dice que ciertas conciencias están "cauterizadas" (1 Ti. 4:2). Para quien haya pecado contra el Espíritu Santo el tiempo de prueba ya ha terminado y no hay para él o ella "más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio" (He. 10:26, 27; cf Jud. 12, 13). Esa fue la lamentable condición del rey Saúl (1 S. 16:14; cf 28:6), Esaú (He. 12:16, 17) y Judas (véase Jn. 17:12), y finalmente será también la de los impíos (Ap. 22:11 p.p.). Pablo advirtió solemnemente a sus lectores a no "apagar" al Espíritu (gr. sbénnumi, "extinguir", "eliminar", "sofocar", "suprimir"; 1 Ts. 5:19) "con el cual fuisteis sellados para el día de la redención" (Ef. 4:30).

Que el Señor les bendiga, Portador.