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Versión completa : ¿Si Dios es tan bueno, por que hay tanto sufrimiento?



Hector A
05-11-2005, 02:01
¿Deberia Dios quitar el sufrimiento del ser humano tan solo por que es bueno y todo poderoso?.

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Para poder entender desde un principio nos tenemos que situar en la historia del pueblo de Dios.

En el Antiguo Testamento, en el libro de los Reyes, en el capitulo 6, uno lee como el pueblo de Dios fue invadido por los Madianitas y lo sometieron durante 7 años.

Sus cultivos fueron destruidos, su ganado confiscado y la gente fue forzada a huir y buscar refugio en cuevas.

Fue durante este periodo que un mensajero de Dios se le presento a un hebreo llamado Gedeon y le dijo: “Jehová esta contigo, varon esforzado y valiente” (Jueces 6:12)

A este mensaje el israelita le respondio: “Ah señor mio, si Jehová esta con nosotros, ¿Por qué nos ha sobrevenido todo esto” (6:13).

Esta suplica, que por cierto es muy triste, se ha escuchado a lo largo de la historia por todos los que flaquean ante el sufrimiento del cual la humanidad ha sido heredera.

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“Si Dios existe, ¿Por qué a mi? ¿Por qué murio mi hijo en un accidente de transito?. “Si existe un Dios, ¿Por qué tengo cancer?. “Si existe un Dios” ¿Por qué mi bebe nacio con retardo mental?”. “Si existe un Dios, ¿por qué mi esposa fue golpeada con la enfermedad de Alzheimer?”.

Estas y miles de preguntas similares captan el corazón humano y claman por alguna clase de respuesta.

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Ahora que lo dicho esta planteado, vemos que con muchas personas, el problema mas grande para creer en Dios es el problema de la maldad y el sufrimiento.

Como los hombres no pueden someter TODO sufrimiento a análisis, muchas veces se hace la suposición que no pude existir un Dios de amor como lo describe la Biblia.

Esto no es del todo nuevo.

El griego Epicuro (342-270 a.C ) dijo:

“Si Dios desea prevenir la maldad, pero no puede, entonces no es todopoderoso; si Él puede prevenir la maldad, pero no desea, entonces no es bueno; si Él tiene tanto el poder y la voluntad de eliminar la maldad, entonces ¿por qué está presente la maldad en el mundo?”.

Desde luego, la mentira de este argumento es la suposición de que no puede ser ofrecido ningun propósito bueno para que se permita la maldad y el sufrimiento en el mundo. Probablemente, ninguno sería tan osado ni atrevido como para asegurar que el hombre puede entender completamente el problema de todo sufrimiento. Aparte de lo que Él nos ha revelado en Su Palabra, la mente y los propósitos de Dios son desconocidos para el hombre—“¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! (Romanos 11:33). No obstante, en la Biblia son sugeridas suficientes respuestas para permitirnos aceptar ese porcentaje inexplicable sobre el fundamento de la fe (Romanos 10:17), confiando en el Dios de amor que siempre hace lo que es justo (Génesis 18:25).

Pero veamos lo siguiente. Cuando alguna persona habla de “maldad”, aunque no quiera esta haciendo alusion y apelando a un sistema universal de justicia que justamente esta maldad viola.

Por ende, si no existe Dios, tampoco existe dicho sistema universal de “justicia”,

Entonces ¿Cómo pudiera existir tal cosa como la “maldad”? ¿No sugiere la palabra “maldad” la violación de algún estándar? Con esta interrogante, vamos a dejar que el ateísmo defina tal estándar por el cual ciertas cosas son “malas”.

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Ningún ateo, consistente de su propia filosofía, incluso puede presentar el problema de la maldad.

El hombre debe notar algo de la naturaleza de Dios y cómo Él ha constituido a la humanidad. La naturaleza de Dios es establecida progresivamente en Su revelación verbalmente inspirada, la Biblia. La mas hermosa de las caracteristicas del Señor es Su amor.<o:p></o:p>

Juan nos dice que “Dios es amor” (1 Juan 4:8). Por lo tanto, la creación del hombre es una expresión de Su amor, y fue demostrado en que la humanidad fue dotada con libre albedrío; a nosotros se nos concedió la libertad de escoger (cf. Génesis 2:16,17; Josué 24:15; Isaías 7:15; Juan 5:39,40; 7:17, y Apocalipsis 22:17). ¿Pudiera alguien imaginar a Dios como un Dios de amor que creó seres inteligentes, pero que después los programó para servirle como esclavos sin ningún poder de voluntad personal? ¡Nunca! En consecuencia, los hechos sugeridos son estos:<o:p></o:p>

Dios es amor.<o:p></o:p>

Pero el amor permite libre albedrío.<o:p></o:p>

Por ende, Dios permite libre albedrío.

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Podemos ver que donde existe la libertad de elección, también existe, por cierto, la posibilidad de que las criaturas finitas, es decir todos los seres humanos, hagan elecciones equivocadas. Pero, de hecho, las elecciones equivocadas deben implicar algunas consecuencias adversas, es decir: si todas las acciones (elecciones), tanto buenas y malas, produjeran exactamente el mismo efecto, ¿cómo pudiera alguno aprender a escoger lo bueno y rechazar lo malo? Por tanto, es claro que a los seres finitos con voluntad se les debe permitir sufrir las consecuencias de sus elecciones equivocadas si ellos deben aprender que lo bueno debe ser valorado sobre lo malo.

A la luz de esto, vamos a considerar varios tipos de sufrimiento.

1. Elecciones Personales Equivocadas. <o:p></o:p>

Frecuentemente nos causamos sufrimiento a nosotros mismos a causa de las malas decisiones que hacemos. En el caso específico de los israelitas considerado anteriormente (Jueces 6), somos informados que “los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová; y Jehová los entregó en mano de Madián por siete años” (6:1). En el Nuevo Testamento, Pedro amonestó: “Así que ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malechor, o por entremeterse en lo ajeno” (1 Pedro 4:15). Si un hombre roba y va a prisión, ¿no es su culpa? Si un hombre mata y es ejecutado, ¿debería ser Dios culpado?<o:p></o:p>

No cabe la menor duda que alguien puede argumentar: Dios pudo haber prevenido el crimen, por ende, el sufrimiento. <o:p></o:p>

¡¡¡¡No si Él quisiera preservar el libre albedrío del hombre!!!!, Dios limita Su propia actividad al conceder amorosamente al hombre la voluntad libre.<o:p></o:p>

2. Elecciones Personales Equivocadas de Otros. <o:p></o:p>

Una gran cantidad de sufrimiento es causada por las malas elecciones del prójimo. No podemos argumentar que a nosotros se nos debe permitir el libre albedrío, pero que se le debería negar a otros. Dios no hace acepción de personas (Hechos 10:34; Romanos 2:11). Y por lo tanto, una parte inocente puede morir en un atentado terrorista donde se inmola una persona con una bomba, o en la guerra, donde muchas personas mueren como consecuencia de las decisiones de malos lideres. A menudo nosotros pagamos el precio por el libre albedrío de otros.<o:p></o:p>

3. Elecciones Personales Equivocadas de Generaciones Anteriores. <o:p></o:p>

Mucho del sufrimiento del mundo es resultado del libre albedrío que fue abusado por generaciones del pasado antiguo. Si nosotros cosechamos los beneficios de las labores de generaciones antiguas (e.g., descubrimientos científicos), ¿podemos evitar cosechar también lo malo? Dios advirtió que el rechazo de Él afectaría a generaciones todavía no nacidas (vea Éxodo 20:5,6). Niños inocentes mueren de hambre en ciertos países porque sus antepasados se apartaron de Dios y ahora adoran a los animales (los cuales sus padres no usarán como comida).<o:p></o:p>

En conexión con este punto, algunas observaciones adicionales pueden ser hechas. La humanidad es azotada por numerosas enfermedades. ¿Por qué Dios creó gérmenes letales? Este es un área altamente complejo, aunque podemos señalar resumidamente lo siguiente. Primero, en el fondo la enfermedad está relacionada a la mala elección del hombre (el pecado). Antes de su trasgresión, Adán y Eva no eran afectados por la enfermedad y la muerte. No obstante, cuando ellos se rebelaron, fueron privados del “árbol de la vida” (Génesis 3:22,23), y nosotros somos herederos de las condiciones que ellos introdujeron en el mundo (cf. Romanos 5:12 y 8:29 et.seq.). Segundo, muchos organismos, aunque algunas veces dañinos (e.g., bacterias), también pueden ser beneficiosos. Por ejemplo, ciertos tipos de bacterias facilitan la digestión, o la descomposición de desperdicios. Si no fuera por las bacterias, ¡esta Tierra sería un gran depósito de basura!<o:p></o:p>

Pero ¿qué del sufrimiento en el mundo de hoy como consecuencia de los fenómenos meteorológicos como los tornados, huracanes, terremotos, tsunamis, etc.? La primera pregunta que se debe hacer es esta: ¿Qué produce las condiciones físicas violentas de este planeta? La respuesta es; las características geofísicas distintas del planeta, por ejemplo cordilleras, desiertos, áreas de presiones variantes, etc. Pero ¿qué creó estas condiciones divergentes que precipitan los desastres de los cuales somos víctimas? Muchos eruditos creen que el Diluvio universal de los días de Noé (Génesis 6-8) preparó las condiciones que facilitan el suceso de las tormentas, terremotos, etc.<o:p></o:p>

Pero ¿qué cosa fue responsable por la inundación universal? La maldad humana fue la causa (Génesis 6:5-7). Si no hubiera sido por la maldad del hombre, el diluvio no hubiera venido, las características de la Tierra no hubieran sido alteradas tanto, y el hombre hoy en día no estaría sufriendo las consecuencias.<o:p></o:p>

4. El Sufrimiento de los Animales. <o:p></o:p>

No podemos olvidarnos de los animales, “¿No pudo Dios hacer un mundo en el cual los animales no tuvieran que sufrir?”. Esto puede ser abordado en varias maneras. Primero, la creación entera cayó bajo las consecuencias de una Tierra maldita por el pecado. “Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora” (Romanos 8:22). Segundo, el dolor es un fenómeno del cerebro. Ya que los cerebros de los animales son menos sofisticados emocionalmente que de los humanos, no debe de asumirse que ellos son afectados tan intensamente por el dolor como nosotros lo somos. Esto parece ser demostrado por las acciones de algunas criaturas. Por ejemplo, un cangrejo continuará comiendo (¡y disfrutando!) un cangrejo pequeño, mientras que él mismo es devorado por otro más grande. Tal acción muestra que el cangrejo apenas puede sentir algún dolor, ya que uno de los efectos universales del dolor es destruir el placer del comer. Tercero, incluso los ateos han reconocido que algo de sufrimiento es necesario para preservar el balance en la naturaleza. <o:p></o:p>

Isaac Asimov escribió: “Una especie puede depender para su bienestar que otra especie se alimente de ésta. <o:p></o:p>

5. Nuestro Mundo de Ley Natural. <o:p></o:p>

Nosotros vivimos en un mundo regido por la ley natural. Siendo asi, una cierta cantidad de sufrimiento parece inevitable. Por ejemplo, si la ley de gravedad se comporta consistentemente, una edificación puede caer sobre alguien, matándole o causándole daño. Jesús mencionó el incidente del colapso de la torre de Siloé y la muerte de dieciocho hombres (Lucas 13:4,5), aunque Él señaló que estos hombres no fueron mayores pecadores que sus compañeros. Nosotros nos beneficiamos tremendamente de las leyes de la naturaleza, y sufrimos las consecuencias cuando estas son violadas, sea a través de la ignorancia o en alguna otra manera. <o:p></o:p>

Supongamos que un avión se estrella y mueren todos; ¿deberíamos culpar a Dios porque algún ingeniero, mecánico, o piloto pasó por alto o ignoró un principio de aeronáutica, o tal vez porque un factor de tiempo no fue considerado apropiadamente? Pero el que objeta también puede decir, “¿por qué no podría Dios intervenir, y prevenir tal desastre?”. <o:p></o:p>

¿Qué clase de mundo sería este si Dios directamente interviniera, suspendiendo Sus leyes naturales, cada vez que una de Sus criaturas se encontrara en una situación que amenaza su vida? Esto hiciera al sistema de ley de nuestro planeta completamente inseguro, e hiciera de la vida un ámbito de confusión. De hecho, ¡tal sistema desordenado argumentaría más para el ateísmo que para el teísmo!<o:p></o:p>

En conclusión. Si somos honestos, debemos admitir que existen algunos beneficios en el sufrimiento. Por ejemplo, ¿qué pasaría si no pudiéramos experimentar ningún dolor? Suponga que la ropa de uno se prende en fuego; éste puede envolverlo antes que él sepa lo que está pasando. ¿No nos envía el dolor algunas veces al doctor para tratamiento o cura? Y ¿no es verdad que el sufrimiento ayuda a desarrollar las cualidades más nobles de las cuales la humanidad es capaz? Si no existiera el sufrimiento, ¿pudieran tales características como la paciencia, la valentía, etc., ser cultivadas? Donde existe solo la luz del Sol, existe un enorme desierto. El sufrimiento y la maldad sirven para recordarnos que esta Tierra nunca fue diseñada para ser la morada permanente del hombre. Nosotros somos extranjeros en este mundo (Hebreos 11:13; 1 Pedro 2:11). Existe un lugar donde los “impíos dejan de perturbar, y allí descansan los de agotadas fuerzas” (Job 3:17). El Señor ha preparado un mejor hogar para aquellos que le sirven, y el sufrimiento nos ayuda a estar “nostálgicos”. El hecho de que el sufrimiento por sí no es contrario a la bondad de Dios es visto en el factor que incluso Cristo estuvo sujeto al sufrimiento (cf. Hebreos 5:8 y 1 Pedro 2:21 et.seq.). ¡Nadie podría quejarse delante de Dios por el sufrimiento ante la escena del Calvario!<o:p></o:p>

Nosotros podemos no entender cada faceta del sufrimiento humano, pero podemos explicar lo suficiente como para negar la acusación de que la miseria es incompatible con la existencia de Dios. Si el hombre empleara la sabiduría con la cual ha sido dotado por Dios, él puede usar las adversidades de la vida para moldear la clase de carácter con el cual el Señor es complacido.

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Que Dios los bendiga.