Josemaria Lorenzo
31-07-1999, 17:33
Orar es necesario
Hermano: Muchas personas viven alejadas de Dios porque no reflexionan ni
se ponen a hacer un rato de oración de vez en cuando. Ojalá no te pase esto.
Muchos se entregan a las actividades puramente naturales, negocios, etc. y
se les olvida el negocio principal, su porvenir eterno. No son gente mala.
Más bien olvidadiza. Se sienten muy ocupados. Les convendría dedicar una
semana a practicar en vacaciones los ejercicios espirituales en retiro. Y si
no pueden, por lo menos que se determinen a dedicar algún tiempo todos los
días a la meditación personal, seguida de una breve oración también
personal. Si dedica uno en serio diez minutos a la lectura espiritual y
cinco a la oración, puede cambiar su vida. Si no has hecho la prueba,
comienza. Verás cómo va cambiando el panorama interior de tu persona.
Después de leer un rato el Nuevo Testamento, los Evangelios o algún otro
libro bueno, ciérralo y haz un poco de oración.
Si no te sale nada, repite veinte o treinta veces muy despacio alguna
oración breve que ya sabes. Ejemplos: Sagrado Corazón de Jesús en vos
confío. Señor, yo creo, pero aumenta mi fe. Ayúdame, Señor, a ser bueno.
Señor, perdona mis pecados. Dios mío, te amo.
Cualquiera de estas frases repetida puede llenar unos minutos de oración.
El Padre Nuestro rezado muy, muy despacio puede llenar más de cinco minutos.
También otras oraciones conocidas desde niños. Lo principal es orar. Y no
repetir una oración deprisa y sin atención, porque esto poco o ningún valor
puede tener.
JM.Lorenzo
Hermano: Muchas personas viven alejadas de Dios porque no reflexionan ni
se ponen a hacer un rato de oración de vez en cuando. Ojalá no te pase esto.
Muchos se entregan a las actividades puramente naturales, negocios, etc. y
se les olvida el negocio principal, su porvenir eterno. No son gente mala.
Más bien olvidadiza. Se sienten muy ocupados. Les convendría dedicar una
semana a practicar en vacaciones los ejercicios espirituales en retiro. Y si
no pueden, por lo menos que se determinen a dedicar algún tiempo todos los
días a la meditación personal, seguida de una breve oración también
personal. Si dedica uno en serio diez minutos a la lectura espiritual y
cinco a la oración, puede cambiar su vida. Si no has hecho la prueba,
comienza. Verás cómo va cambiando el panorama interior de tu persona.
Después de leer un rato el Nuevo Testamento, los Evangelios o algún otro
libro bueno, ciérralo y haz un poco de oración.
Si no te sale nada, repite veinte o treinta veces muy despacio alguna
oración breve que ya sabes. Ejemplos: Sagrado Corazón de Jesús en vos
confío. Señor, yo creo, pero aumenta mi fe. Ayúdame, Señor, a ser bueno.
Señor, perdona mis pecados. Dios mío, te amo.
Cualquiera de estas frases repetida puede llenar unos minutos de oración.
El Padre Nuestro rezado muy, muy despacio puede llenar más de cinco minutos.
También otras oraciones conocidas desde niños. Lo principal es orar. Y no
repetir una oración deprisa y sin atención, porque esto poco o ningún valor
puede tener.
JM.Lorenzo