
Originalmente enviado por
Ricardo
Respuesta a Mensaje # 63:
Pues si a instancias de Norberto debo felicitarte, lo haré de buena gana no sólo por lo que valen tus mensajes sino porque te hayas atraído tal admirador (suele tener cierto éxito con las damas foristas).
1 – No puedes asegurar que “Judas en ningún momento les dijo nada al respecto” (tendrías que haber estado allí), como yo tampoco de que conversaron del asunto, sino apenas proponerlo como una posible probabilidad. Sí es cierto que la Biblia calla lo que yo aventuro.
2 – La escena que imaginas tú la pones en el encuentro final de Judas con los sacerdotes, pero yo siempre la puse en el primero, cuando la entrega del Señor fue acordada (Mt 26:14-16). Mi libreto es más verosímil.
3 – En cuanto a la consulta de los sacerdotes (Mt 27:3-7), debió ser entre ellos mismos, con los ancianos y el alfarero o el actual dueño del campo.
4 – Tú dictaminas que mi explicación es errónea, y de cierto lo sería de seguir la secuencia que tú pintas, que no es la mía.
5 – Admito la ficción en mi explicación; pero no es imposible, ni siquiera improbable. Si bien no tengo apoyo bíblico en lo que propongo, tampoco hago violencia al texto forzándolo a incluir un disparate. Nuevamente, aseguras que Judas nunca platicó con ellos su deseo de comprar el campo, pero así como yo no puedo afirmarlo, tú tampoco negarlo si no estuviste allí.
6 – Precisamente, el remordimiento que devoraba a Judas lo llevó a poner un rápido fin a aquello, por lo que deduzco que la compra de aquel campo fue efectivizada por los sacerdotes cumpliendo la última voluntad del suicida, que ellos conocerían. Todo esto es factible y armónico.
7 – Dos, tres, veinte testimonios pueden ser diferentes y no necesariamente contradictorios. Para que cualquiera de los distintos testimonios sea contradictorio es menester que lo que diga se oponga negando realidad a lo que otro expresa, de manera que ambos no sean simultáneamente sostenibles como veraces. Este principio es axiomático desde la lógica de Aristóteles y no cabe deslucirlo acá. No es este el caso entre el relato de Mateo y lo dicho por Pedro en el aposento alto.
8 – Me esmero en poner argumentos lógicos; luego tú los estiras para todos lados y sacas de ellos imprevisibles resultados. Lo que hacía diferentes los testimonios del caso del accidente que proponía, era nada más que la ubicación y dispar atención que los testigos pusieran a diferentes detalles. Nada que ver con los extremos que tú pones nada más que para ridiculizar mis proposiciones.
9 – Es mi convicción que Dios inspiró cosas aparentemente opuestas para probar la diligencia del lector de las Escrituras y animarle a discernir lo que en principio pudiera parecer contradictorio, ambiguo o confuso.
10 – Una cosa es una caída libre desde lo alto de un edificio; otra, desde un precipicio, pues lo accidentado de un acantilado puede tener rocas o piedras filosas capaces de destrozar un cuerpo en su caída.
11 – El profesor Hackett, que visitó el supuesto escenario del suicidio de Judas sobre el precipicio que cae sobre el valle de Hinom, considera esta explicación “totalmente natural”. Habla de los árboles que crecían justo sobre el borde de estos precipicios, y de un pavimento rocoso en el fondo de estas terrazas, sobre las que el traidor quedaría destrozado y reventado, en su caída. Este profesor sugiere que Judas pudo haber quedado empalado en alguna aguzada roca, que entró en su cuerpo, haciendo que sus entrañas se derramaran. (Illustrations of Scripture, págs. 275, 276).
Estas no son elucubraciones mías producto de una mala digestión, sino tomadas de obras de referencia de reconocidos eruditos.
12 – Tampoco hay contradicción alguna con el tiempo de la compra del campo, pues Pedro en su breve acotación pudo dar por comprado por Judas lo que así había dispuesto con los sacerdotes, y haber sido estos los que efectivizaran la compra, como dije desde un principio.
13 – Tú te floreas con que respetas mi opinión para seguidamente amasarla y cortarla como si hicieras tallarines. Por lo que hasta ahora hemos hablado, no veo cómo puedas persistir con la idea de la contradicción, cuando no pasa esto de ser dos testimonios diferentes donde el uno no anula al otro.