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Mensaje: La trascendental resurrección de Jesucristo

  1. #1
    Fecha de Ingreso
    Feb 1999
    Respuestas
    10.306

    Por Defecto La trascendental resurrección de Jesucristo

    A expreso pedido de Arieldeuruguay aquí va el trabajo prometido:

    (La enumeración de los párrafos es al solo efecto de facilitar las referencias a ellos)

    – Las iniciativas de María Magdalena

    1 - Por proceder de Magdala, pueblo a orillas del Mar de Galilea, María Magdalena había cobrado con su cariño cierta ascendencia sobre sus paisanas que habían seguido a Jesús desde Galilea.

    2 - Estas permanecieron lejos del Calvario, viendo a la distancia las escenas de la crucifixión. Finalmente, María Magdalena no se contuvo, y dejándolas, se acercó a la cruz del Señor, junto a la cual estaban unos pocos acompañando a la madre de Jesús.

    3 - Finalmente, cuando todo ya había pasado, fue testigo también –junto a la otra María- de cómo José de Arimatea ayudado por Nicodemo metieron dentro de un sepulcro nuevo el cuerpo de Jesús, y al cabo de un rato salieron, logrando con gran esfuerzo de ambos rodar la piedra que cubría la entrada.

    4 - Para ganar tiempo, dada la proximidad de aquel sábado, María Magdalena había dado instrucciones a sus paisanas de que al llegar a la casa prepararan las especias aromáticas para ungir el cuerpo del Señor al amanecer del primer día, y que ella compraría luego las que faltasen.

    5 - El primer día de la semana, todavía oscuro y sin más luz que la de la decreciente Luna, María Magdalena se encaminó hacia la casa de la madre de Juan Marcos, la que por su amplitud y comodidades alojaba por aquellos días a las mujeres que habían seguido a Jesús desde Galilea, así como a muchos de sus discípulos.

    6 - María Magdalena consiguió despertar a algunas de ellas, las que aún somnolientas comenzaron a llenar sus cestas con las especias aromáticas y ungüentos que habían preparado antes que comenzase el sábado. Viendo que ellas tenían para largo y enterada de que todavía faltaban algunas especias, les dijo que ella las compraría pero que se les adelantaría, pues había quedado con Juana (Salomé) y María la madre de Jacobo, de pasar por ellas de camino al sepulcro. Allí se encontrarían.

    7 - Estas dos mujeres todavía dormían cuando María Magdalena pasó a buscarlas, y era tal su ansiedad por llegar pronto, que les dio dinero para que ellas compraran las especias que faltaban, ya que ella todavía debía encontrar voluntarios que removieran la piedra de entrada.

    8 - Apenas despuntaba el sol cuando llegó María Magdalena al sepulcro.

    9 - Su preocupación de quien removería la piedra se desvaneció en cuanto la vio corrida a un lado. Imaginó que habrían sido los soldados que yacían en el piso, seguramente dormidos.

    10 - Apenas entró al sepulcro, la poca claridad del lugar bastó para convencerse que el cuerpo de Jesús ya no estaba allí.

    11 - Sin pensarlo dos veces, corrió y corrió hasta llegar junto a Pedro y Juan y contarles que habían sido sacado el cuerpo de Jesús y no se sabía dónde pudiera estar.

    12 - Los que esta vez corrían eran Pedro y Juan, pues la cansada María Magdalena ahora les seguía de lejos.

    13 - Se cruzó con ellos cuando regresaban, extrañados de que no se hubiesen llevado junto con el cuerpo los lienzos y el sudario.

    14 - Las demás mujeres todavía no llegaban y María Magdalena se dejó caer junto al sepulcro, llorando desconsoladamente. De repente le da por mirar dentro, y ve dos ángeles sentados a la cabecera y a los pies de donde Jesús había sido puesto. Le dicen:

    15 -Mujer, ¿por qué lloras?

    16 -Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde le han puesto.

    17 Antes que ellos dijeran algo, María Magdalena se da vuelta y ve a alguien que le repite la pregunta.

    18 Pensando que fuera el jardinero del lugar, le dice:

    19 -Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo llevaré.
    Jesús le dice:

    20 -¡María!

    21 Al escuchar su nombre pronunciado como tantas otras veces lo había oído de sus mismos labios, ella se convence de que es su amado Maestro.

    22 -¡Suéltame!, porque aún no he subido a mi Padre; pero ve a mis hermanos y diles: “Subo a mi Padre y a vuestro Padre; a mi Dios y vuestro Dios”.

    23 Y otra vez María emprende el viaje de regreso, pero llevando ahora mejor noticia que la anterior.

    – Las demás mujeres

    24 Juana (Salomé) y María, madre de Jacobo, llegan con las especias que habían comprado, pero no tuvieron tiempo de reparar en la ausencia de María Magdalena, cuando entrando al sepulcro lo hallan vacío. Perplejas por esto, se paran junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes; y como tuvieron temor y bajaron el rostro a tierra, uno de los ángeles les dijo:

    25 -¿Por qué buscan entre los muertos al que vive? No está aquí, sino que ha resucitado. Acuérdense de lo que les habló, cuando aún estaba en Galilea, diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día. Vayan pronto y avisen a sus discípulos que ha resucitado de los muertos. Él irá a Galilea; allí le verán. ¡Es todo!

    26 Saliendo de allí con una mezcla de temor y alegría, corren para dar la noticia a los discípulos. Pero Jesús les sale al encuentro saludándolas.

    27 Ellas, acercándose, abrazaron sus pies, adorándolo. Él les dijo:

    28 -No teman, den las nuevas a mis hermanos. Me verán en Galilea.

    29 Mientras ellas iban, llega el grupo de las mujeres con sus cestas, algo preocupadas pues acaban de cruzarse con algunos soldados tambaleantes, camino a la ciudad.

    30 Al llegar al sepulcro, lo hallan vacío, y ni rastros de María Magdalena y las otras dos mujeres que vendrían con ella.

    31 Afuera, encuentran otros dos soldados, echados en tierra, pero de ojos abiertos y sin parecer ebrios.

    32 Se atreven a sentar al más joven de ellos, y lo abofetean para hacerlo reaccionar. Lo consiguen, y entre balbuceos logra hablar algo:

    33 - Hubo un gran terremoto; un ángel que parecía un relámpago descendió del cielo. Su vestido era blanco como la nieve. Él removió la piedra y se sentó sobre ella. Más nada recuerdo. Creo que perdí el sentido. Y ustedes ¿qué hacen acá? ¿No habrán venido a llevarse el cuerpo, verdad?

    34 -No –repuso Juana- venimos a prepararlo como es costumbre entre nosotros.

    35 El joven soldado se dispuso a despertar a su compañero.

    36 Cuando el grupo de mujeres galileas llegó a donde estaban reunidos los discípulos, intercambiaron noticias. Ellas contaron lo que el soldado les dijo y las demás mujeres de su encuentro personal con Jesús resucitado.

    37 Pero los apóstoles no les daban crédito, pues aunque a Pedro y Juan les parecía raro que no se hubieran llevado los lienzos y el sudario, ellos más nada habían comprobado que la ausencia del cuerpo del sepulcro.

    38 Esa misma tarde, sin embargo, Jesús se presentó a Pedro; atardeciendo, a dos con quienes caminó hasta Emaús; y esa misma noche, estando reunidos diez de ellos (faltaba Tomás) se les puso en medio, comiendo pescado y miel. Ocho días después estando presente Tomás, se les presentó del mismo modo. Durante cuarenta días fueron frecuentes las apariciones de Jesús, hablándoles del reino de Dios e instruyéndolos en cuanto a lo que debían de hacer. En cierta ocasión, lo vieron como quinientos hermanos juntos. Sus propios hermanos así como sus discípulos lo vieron también en Galilea. Junto al mar, cocinó para ellos. Finalmente, tras recibir los últimos mandamientos y mientras eran bendecidos por Él, lo vieron ascender al cielo hasta que una nube lo ocultó de sus ojos.

    39 La plena convicción de que Aquel con quien vivieron, que murió, fue sepultado, resucitado y ascendido a los cielos, les dio tal confianza en su prometido regreso que se lanzaron por todo el mundo a predicar el evangelio, luego de recibida la promesa del Espíritu Santo. La pérdida de sus vidas por el martirio fue una inversión a largo plazo.

    40 Sus discípulos actuales vivimos por la fe con tal expectativa y esperanza.

  2. #2
    Fecha de Ingreso
    Sep 2011
    Respuestas
    3.499

    Por Defecto Re: La trascendental resurrección de Jesucristo

    Cita Originalmente enviado por Ricardo Ver Mensaje
    A expreso pedido de Arieldeuruguay aquí va el trabajo prometido:

    (La enumeración de los párrafos es al solo efecto de facilitar las referencias a ellos)

    – Las iniciativas de María Magdalena

    1 - Por proceder de Magdala, pueblo a orillas del Mar de Galilea, María Magdalena había cobrado con su cariño cierta ascendencia sobre sus paisanas que habían seguido a Jesús desde Galilea.

    2 - Estas permanecieron lejos del Calvario, viendo a la distancia las escenas de la crucifixión. Finalmente, María Magdalena no se contuvo, y dejándolas, se acercó a la cruz del Señor, junto a la cual estaban unos pocos acompañando a la madre de Jesús.

    3 - Finalmente, cuando todo ya había pasado, fue testigo también –junto a la otra María- de cómo José de Arimatea ayudado por Nicodemo metieron dentro de un sepulcro nuevo el cuerpo de Jesús, y al cabo de un rato salieron, logrando con gran esfuerzo de ambos rodar la piedra que cubría la entrada.

    4 - Para ganar tiempo, dada la proximidad de aquel sábado, María Magdalena había dado instrucciones a sus paisanas de que al llegar a la casa prepararan las especias aromáticas para ungir el cuerpo del Señor al amanecer del primer día, y que ella compraría luego las que faltasen.

    5 - El primer día de la semana, todavía oscuro y sin más luz que la de la decreciente Luna, María Magdalena se encaminó hacia la casa de la madre de Juan Marcos, la que por su amplitud y comodidades alojaba por aquellos días a las mujeres que habían seguido a Jesús desde Galilea, así como a muchos de sus discípulos.

    6 - María Magdalena consiguió despertar a algunas de ellas, las que aún somnolientas comenzaron a llenar sus cestas con las especias aromáticas y ungüentos que habían preparado antes que comenzase el sábado. Viendo que ellas tenían para largo y enterada de que todavía faltaban algunas especias, les dijo que ella las compraría pero que se les adelantaría, pues había quedado con Juana (Salomé) y María la madre de Jacobo, de pasar por ellas de camino al sepulcro. Allí se encontrarían.

    7 - Estas dos mujeres todavía dormían cuando María Magdalena pasó a buscarlas, y era tal su ansiedad por llegar pronto, que les dio dinero para que ellas compraran las especias que faltaban, ya que ella todavía debía encontrar voluntarios que removieran la piedra de entrada.

    8 - Apenas despuntaba el sol cuando llegó María Magdalena al sepulcro.

    9 - Su preocupación de quien removería la piedra se desvaneció en cuanto la vio corrida a un lado. Imaginó que habrían sido los soldados que yacían en el piso, seguramente dormidos.

    10 - Apenas entró al sepulcro, la poca claridad del lugar bastó para convencerse que el cuerpo de Jesús ya no estaba allí.

    11 - Sin pensarlo dos veces, corrió y corrió hasta llegar junto a Pedro y Juan y contarles que habían sido sacado el cuerpo de Jesús y no se sabía dónde pudiera estar.

    12 - Los que esta vez corrían eran Pedro y Juan, pues la cansada María Magdalena ahora les seguía de lejos.

    13 - Se cruzó con ellos cuando regresaban, extrañados de que no se hubiesen llevado junto con el cuerpo los lienzos y el sudario.

    14 - Las demás mujeres todavía no llegaban y María Magdalena se dejó caer junto al sepulcro, llorando desconsoladamente. De repente le da por mirar dentro, y ve dos ángeles sentados a la cabecera y a los pies de donde Jesús había sido puesto. Le dicen:

    15 -Mujer, ¿por qué lloras?

    16 -Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde le han puesto.

    17 Antes que ellos dijeran algo, María Magdalena se da vuelta y ve a alguien que le repite la pregunta.

    18 Pensando que fuera el jardinero del lugar, le dice:

    19 -Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo llevaré.
    Jesús le dice:

    20 -¡María!

    21 Al escuchar su nombre pronunciado como tantas otras veces lo había oído de sus mismos labios, ella se convence de que es su amado Maestro.

    22 -¡Suéltame!, porque aún no he subido a mi Padre; pero ve a mis hermanos y diles: “Subo a mi Padre y a vuestro Padre; a mi Dios y vuestro Dios”.

    23 Y otra vez María emprende el viaje de regreso, pero llevando ahora mejor noticia que la anterior.

    – Las demás mujeres

    24 Juana (Salomé) y María, madre de Jacobo, llegan con las especias que habían comprado, pero no tuvieron tiempo de reparar en la ausencia de María Magdalena, cuando entrando al sepulcro lo hallan vacío. Perplejas por esto, se paran junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes; y como tuvieron temor y bajaron el rostro a tierra, uno de los ángeles les dijo:

    25 -¿Por qué buscan entre los muertos al que vive? No está aquí, sino que ha resucitado. Acuérdense de lo que les habló, cuando aún estaba en Galilea, diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día. Vayan pronto y avisen a sus discípulos que ha resucitado de los muertos. Él irá a Galilea; allí le verán. ¡Es todo!

    26 Saliendo de allí con una mezcla de temor y alegría, corren para dar la noticia a los discípulos. Pero Jesús les sale al encuentro saludándolas.

    27 Ellas, acercándose, abrazaron sus pies, adorándolo. Él les dijo:

    28 -No teman, den las nuevas a mis hermanos. Me verán en Galilea.

    29 Mientras ellas iban, llega el grupo de las mujeres con sus cestas, algo preocupadas pues acaban de cruzarse con algunos soldados tambaleantes, camino a la ciudad.

    30 Al llegar al sepulcro, lo hallan vacío, y ni rastros de María Magdalena y las otras dos mujeres que vendrían con ella.

    31 Afuera, encuentran otros dos soldados, echados en tierra, pero de ojos abiertos y sin parecer ebrios.

    32 Se atreven a sentar al más joven de ellos, y lo abofetean para hacerlo reaccionar. Lo consiguen, y entre balbuceos logra hablar algo:

    33 - Hubo un gran terremoto; un ángel que parecía un relámpago descendió del cielo. Su vestido era blanco como la nieve. Él removió la piedra y se sentó sobre ella. Más nada recuerdo. Creo que perdí el sentido. Y ustedes ¿qué hacen acá? ¿No habrán venido a llevarse el cuerpo, verdad?

    34 -No –repuso Juana- venimos a prepararlo como es costumbre entre nosotros.

    35 El joven soldado se dispuso a despertar a su compañero.

    36 Cuando el grupo de mujeres galileas llegó a donde estaban reunidos los discípulos, intercambiaron noticias. Ellas contaron lo que el soldado les dijo y las demás mujeres de su encuentro personal con Jesús resucitado.

    37 Pero los apóstoles no les daban crédito, pues aunque a Pedro y Juan les parecía raro que no se hubieran llevado los lienzos y el sudario, ellos más nada habían comprobado que la ausencia del cuerpo del sepulcro.

    38 Esa misma tarde, sin embargo, Jesús se presentó a Pedro; atardeciendo, a dos con quienes caminó hasta Emaús; y esa misma noche, estando reunidos diez de ellos (faltaba Tomás) se les puso en medio, comiendo pescado y miel. Ocho días después estando presente Tomás, se les presentó del mismo modo. Durante cuarenta días fueron frecuentes las apariciones de Jesús, hablándoles del reino de Dios e instruyéndolos en cuanto a lo que debían de hacer. En cierta ocasión, lo vieron como quinientos hermanos juntos. Sus propios hermanos así como sus discípulos lo vieron también en Galilea. Junto al mar, cocinó para ellos. Finalmente, tras recibir los últimos mandamientos y mientras eran bendecidos por Él, lo vieron ascender al cielo hasta que una nube lo ocultó de sus ojos.

    39 La plena convicción de que Aquel con quien vivieron, que murió, fue sepultado, resucitado y ascendido a los cielos, les dio tal confianza en su prometido regreso que se lanzaron por todo el mundo a predicar el evangelio, luego de recibida la promesa del Espíritu Santo. La pérdida de sus vidas por el martirio fue una inversión a largo plazo.

    40 Sus discípulos actuales vivimos por la fe con tal expectativa y esperanza.
    1 COR 15:16-18 "Porque si los muertos no han de ser levantados, tampoco ha sido levantado Cristo. Además, si Cristo no ha sido levantado, la fe de ustedes es inútil; todavía están en sus pecados. De hecho, también, los que se durmieron en la muerte en unión con Cristo perecieron. Si solo en esta vida hemos esperado en Cristo, de todos los hombres somos los más dignos de lástima

  3. #3
    Fecha de Ingreso
    Mar 2007
    Respuestas
    4.088

    Por Defecto Re: La trascendental resurrección de Jesucristo

    Ricardo, interesante novela, interesante.

    Buen intento de armonizar los relatos tan sintéticos de los Evangélios canónicos.

  4. #4
    Fecha de Ingreso
    Mar 2007
    Respuestas
    4.088

    Por Defecto Re: La trascendental resurrección de Jesucristo

    Con todo, yo me inclino a pensar que la ascención ocurrió 8 días despues de la resurrección, y no al final de unos 40 días como das a entrever al final del punto 38.

    Que interesante, completaste 40 puntos en tu mini novela, como los días durante los cuales Jesús se manifestó segun Lucas.

    Bien Ricardo

  5. #5
    Fecha de Ingreso
    May 2010
    Respuestas
    2.580

    Por Defecto Re: La trascendental resurrección de Jesucristo

    Cita Originalmente enviado por ORO - TIEMPO Ver Mensaje
    1 COR 15:16-18 "Porque si los muertos no han de ser levantados, tampoco ha sido levantado Cristo. Además, si Cristo no ha sido levantado, la fe de ustedes es inútil; todavía están en sus pecados. De hecho, también, los que se durmieron en la muerte en unión con Cristo perecieron. Si solo en esta vida hemos esperado en Cristo, de todos los hombres somos los más dignos de lástima
    Es imposible retratar mejor a los creyentes de la WT,creen exactamente lo que describes arriba.

    Bendiciones.
    Y despues oi la voz del Senor, que decia: A quien enviare, y quien ira por nosotros?
    Entonces respondi yo: Heme aqui, enviame a mi.

    El esclavo libre....

  6. #6
    Fecha de Ingreso
    Sep 2011
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    3.499

    Por Defecto Re: La trascendental resurrección de Jesucristo

    Cita Originalmente enviado por angelguarda Ver Mensaje
    Es imposible retratar mejor a los creyentes de la WT,creen exactamente lo que describes arriba.
    Bendiciones.

    No entiendo tu comentario a los textos bíblicos que copié

  7. #7
    Fecha de Ingreso
    May 2010
    Respuestas
    2.580

    Por Defecto Re: La trascendental resurrección de Jesucristo

    Cita Originalmente enviado por ORO - TIEMPO Ver Mensaje
    No entiendo tu comentario a los textos bíblicos que copié
    Que el texto biblico les delata a ustedes,a la perfeccion,pues no creen que Jesus fue LEVANTADO.
    Bendiciones.
    Y despues oi la voz del Senor, que decia: A quien enviare, y quien ira por nosotros?
    Entonces respondi yo: Heme aqui, enviame a mi.

    El esclavo libre....

  8. #8
    Fecha de Ingreso
    Nov 2005
    Respuestas
    1.648

    Por Defecto Re: La trascendental resurrección de Jesucristo

    Cita Originalmente enviado por Ricardo Ver Mensaje
    A expreso pedido de Arieldeuruguay aquí va el trabajo prometido:

    (La enumeración de los párrafos es al solo efecto de facilitar las referencias a ellos)

    – Las iniciativas de María Magdalena

    1 - Por proceder de Magdala, pueblo a orillas del Mar de Galilea, María Magdalena había cobrado con su cariño cierta ascendencia sobre sus paisanas que habían seguido a Jesús desde Galilea.

    2 - Estas permanecieron lejos del Calvario, viendo a la distancia las escenas de la crucifixión. Finalmente, María Magdalena no se contuvo, y dejándolas, se acercó a la cruz del Señor, junto a la cual estaban unos pocos acompañando a la madre de Jesús.

    3 - Finalmente, cuando todo ya había pasado, fue testigo también –junto a la otra María- de cómo José de Arimatea ayudado por Nicodemo metieron dentro de un sepulcro nuevo el cuerpo de Jesús, y al cabo de un rato salieron, logrando con gran esfuerzo de ambos rodar la piedra que cubría la entrada.

    4 - Para ganar tiempo, dada la proximidad de aquel sábado, María Magdalena había dado instrucciones a sus paisanas de que al llegar a la casa prepararan las especias aromáticas para ungir el cuerpo del Señor al amanecer del primer día, y que ella compraría luego las que faltasen.

    5 - El primer día de la semana, todavía oscuro y sin más luz que la de la decreciente Luna, María Magdalena se encaminó hacia la casa de la madre de Juan Marcos, la que por su amplitud y comodidades alojaba por aquellos días a las mujeres que habían seguido a Jesús desde Galilea, así como a muchos de sus discípulos.

    6 - María Magdalena consiguió despertar a algunas de ellas, las que aún somnolientas comenzaron a llenar sus cestas con las especias aromáticas y ungüentos que habían preparado antes que comenzase el sábado. Viendo que ellas tenían para largo y enterada de que todavía faltaban algunas especias, les dijo que ella las compraría pero que se les adelantaría, pues había quedado con Juana (Salomé) y María la madre de Jacobo, de pasar por ellas de camino al sepulcro. Allí se encontrarían.

    7 - Estas dos mujeres todavía dormían cuando María Magdalena pasó a buscarlas, y era tal su ansiedad por llegar pronto, que les dio dinero para que ellas compraran las especias que faltaban, ya que ella todavía debía encontrar voluntarios que removieran la piedra de entrada.

    8 - Apenas despuntaba el sol cuando llegó María Magdalena al sepulcro.

    9 - Su preocupación de quien removería la piedra se desvaneció en cuanto la vio corrida a un lado. Imaginó que habrían sido los soldados que yacían en el piso, seguramente dormidos.

    10 - Apenas entró al sepulcro, la poca claridad del lugar bastó para convencerse que el cuerpo de Jesús ya no estaba allí.

    11 - Sin pensarlo dos veces, corrió y corrió hasta llegar junto a Pedro y Juan y contarles que habían sido sacado el cuerpo de Jesús y no se sabía dónde pudiera estar.

    12 - Los que esta vez corrían eran Pedro y Juan, pues la cansada María Magdalena ahora les seguía de lejos.

    13 - Se cruzó con ellos cuando regresaban, extrañados de que no se hubiesen llevado junto con el cuerpo los lienzos y el sudario.

    14 - Las demás mujeres todavía no llegaban y María Magdalena se dejó caer junto al sepulcro, llorando desconsoladamente. De repente le da por mirar dentro, y ve dos ángeles sentados a la cabecera y a los pies de donde Jesús había sido puesto. Le dicen:

    15 -Mujer, ¿por qué lloras?

    16 -Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde le han puesto.

    17 Antes que ellos dijeran algo, María Magdalena se da vuelta y ve a alguien que le repite la pregunta.

    18 Pensando que fuera el jardinero del lugar, le dice:

    19 -Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo llevaré.
    Jesús le dice:

    20 -¡María!

    21 Al escuchar su nombre pronunciado como tantas otras veces lo había oído de sus mismos labios, ella se convence de que es su amado Maestro.

    22 -¡Suéltame!, porque aún no he subido a mi Padre; pero ve a mis hermanos y diles: “Subo a mi Padre y a vuestro Padre; a mi Dios y vuestro Dios”.

    23 Y otra vez María emprende el viaje de regreso, pero llevando ahora mejor noticia que la anterior.

    – Las demás mujeres

    24 Juana (Salomé) y María, madre de Jacobo, llegan con las especias que habían comprado, pero no tuvieron tiempo de reparar en la ausencia de María Magdalena, cuando entrando al sepulcro lo hallan vacío. Perplejas por esto, se paran junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes; y como tuvieron temor y bajaron el rostro a tierra, uno de los ángeles les dijo:

    25 -¿Por qué buscan entre los muertos al que vive? No está aquí, sino que ha resucitado. Acuérdense de lo que les habló, cuando aún estaba en Galilea, diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día. Vayan pronto y avisen a sus discípulos que ha resucitado de los muertos. Él irá a Galilea; allí le verán. ¡Es todo!

    26 Saliendo de allí con una mezcla de temor y alegría, corren para dar la noticia a los discípulos. Pero Jesús les sale al encuentro saludándolas.

    27 Ellas, acercándose, abrazaron sus pies, adorándolo. Él les dijo:

    28 -No teman, den las nuevas a mis hermanos. Me verán en Galilea.

    29 Mientras ellas iban, llega el grupo de las mujeres con sus cestas, algo preocupadas pues acaban de cruzarse con algunos soldados tambaleantes, camino a la ciudad.

    30 Al llegar al sepulcro, lo hallan vacío, y ni rastros de María Magdalena y las otras dos mujeres que vendrían con ella.

    31 Afuera, encuentran otros dos soldados, echados en tierra, pero de ojos abiertos y sin parecer ebrios.

    32 Se atreven a sentar al más joven de ellos, y lo abofetean para hacerlo reaccionar. Lo consiguen, y entre balbuceos logra hablar algo:

    33 - Hubo un gran terremoto; un ángel que parecía un relámpago descendió del cielo. Su vestido era blanco como la nieve. Él removió la piedra y se sentó sobre ella. Más nada recuerdo. Creo que perdí el sentido. Y ustedes ¿qué hacen acá? ¿No habrán venido a llevarse el cuerpo, verdad?

    34 -No –repuso Juana- venimos a prepararlo como es costumbre entre nosotros.

    35 El joven soldado se dispuso a despertar a su compañero.

    36 Cuando el grupo de mujeres galileas llegó a donde estaban reunidos los discípulos, intercambiaron noticias. Ellas contaron lo que el soldado les dijo y las demás mujeres de su encuentro personal con Jesús resucitado.

    37 Pero los apóstoles no les daban crédito, pues aunque a Pedro y Juan les parecía raro que no se hubieran llevado los lienzos y el sudario, ellos más nada habían comprobado que la ausencia del cuerpo del sepulcro.

    38 Esa misma tarde, sin embargo, Jesús se presentó a Pedro; atardeciendo, a dos con quienes caminó hasta Emaús; y esa misma noche, estando reunidos diez de ellos (faltaba Tomás) se les puso en medio, comiendo pescado y miel. Ocho días después estando presente Tomás, se les presentó del mismo modo. Durante cuarenta días fueron frecuentes las apariciones de Jesús, hablándoles del reino de Dios e instruyéndolos en cuanto a lo que debían de hacer. En cierta ocasión, lo vieron como quinientos hermanos juntos. Sus propios hermanos así como sus discípulos lo vieron también en Galilea. Junto al mar, cocinó para ellos. Finalmente, tras recibir los últimos mandamientos y mientras eran bendecidos por Él, lo vieron ascender al cielo hasta que una nube lo ocultó de sus ojos.

    39 La plena convicción de que Aquel con quien vivieron, que murió, fue sepultado, resucitado y ascendido a los cielos, les dio tal confianza en su prometido regreso que se lanzaron por todo el mundo a predicar el evangelio, luego de recibida la promesa del Espíritu Santo. La pérdida de sus vidas por el martirio fue una inversión a largo plazo.

    40 Sus discípulos actuales vivimos por la fe con tal expectativa y esperanza.
    Te agradezco expresamente este trabajo. La unción del Santo reposa sobre ti, Ricardo.
    Yo soy feliz, dijo. Naturalmente, se trataba de un necio.
    (Proverbio persa)

  9. #9
    Fecha de Ingreso
    Feb 1999
    Respuestas
    10.306

    Por Defecto Apreciado Norberto

    Puedes ahorrarte tu inclinación a pensar distinto, pues te recuerdo que leemos en Hechos 1:3:

    "a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios".

  10. #10
    Fecha de Ingreso
    Mar 2007
    Respuestas
    4.088

    Por Defecto Re: Apreciado Norberto

    Cita Originalmente enviado por Ricardo Ver Mensaje
    Puedes ahorrarte tu inclinación a pensar distinto, pues te recuerdo que leemos en Hechos 1:3:

    "a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios".
    No, no me lo puedo ahorrar, yo quisiera, pero soy un despilfarrador del pensamiento, je je je
    Por eso mismo, voy a tener que corregir mi anterior inclinación, porque mira:

    LUCAS
    24:36 Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros.
    24:37 Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían espíritu. 24:38 Pero él les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos?
    24:39 Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.
    24:40 Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies.
    24:41 Y como todavía ellos, de gozo, no lo creían, y estaban maravillados, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer?
    24:42 Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel.
    24:43 Y él lo tomó, y comió delante de ellos.
    24:44 Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.
    24:45 Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras;
    24:46 y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día;
    24:47 y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.
    24:48 Y vosotros sois testigos de estas cosas.
    24:49 He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.
    24:50 Y los sacó fuera hasta Betania, y alzando sus manos, los bendijo.
    24:51 Y aconteció que bendiciéndolos, se separó de ellos, y fue llevado arriba al cielo.
    24:52 Ellos, después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo;
    24:53 y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios. Amén.


    Lo que resalté en rojo, me demuestra que esta es la primera vez que se manifiesta a sus discípulos; Pero yo pensaba anteriormente, que aquí Lucas se refería a la segunda manifestación con Tomás 8 días después según Juan, introduciendo inmediatamente la ascensión. Por eso yo pensaba, con el presupuesto subliminal de; (Ascensión al final de las manifestaciones a los discípulos juntos según el mismo Lucas en Hechos 1:4-5) Que se refería a esta segunda manifestación.
    Pero ahora tengo que admitir que fue en la primera; Es notable, además; Que Juan no menciona la ascensión.

    JUAN
    20:19 Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros.
    20:20 Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor.
    20:21 Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío.
    20:22 Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo.
    20:23 A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos.
    Incredulidad de Tomás
    20:24 Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino.
    20:25 Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. El les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré.
    20:26 Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros.
    20:27 Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.
    20:28 Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío!
    20:29 Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.

    En esta segunda manifestación, Jesús ya había ascendido.

    20:30 Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro.
    20:31 Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.

    Estos dos últimos versos corresponden en esencia al que -o con- el que tu me pegas, je je je

  11. #11
    Fecha de Ingreso
    Dec 2011
    Respuestas
    3.669

    Por Defecto Re: La trascendental resurrección de Jesucristo

    Cita Originalmente enviado por Ricardo Ver Mensaje
    A expreso pedido de Arieldeuruguay aquí va el trabajo prometido:

    (La enumeración de los párrafos es al solo efecto de facilitar las referencias a ellos)

    – Las iniciativas de María Magdalena

    1 - Por proceder de Magdala, pueblo a orillas del Mar de Galilea, María Magdalena había cobrado con su cariño cierta ascendencia sobre sus paisanas que habían seguido a Jesús desde Galilea.

    2 - Estas permanecieron lejos del Calvario, viendo a la distancia las escenas de la crucifixión. Finalmente, María Magdalena no se contuvo, y dejándolas, se acercó a la cruz del Señor, junto a la cual estaban unos pocos acompañando a la madre de Jesús.

    3 - Finalmente, cuando todo ya había pasado, fue testigo también –junto a la otra María- de cómo José de Arimatea ayudado por Nicodemo metieron dentro de un sepulcro nuevo el cuerpo de Jesús, y al cabo de un rato salieron, logrando con gran esfuerzo de ambos rodar la piedra que cubría la entrada.

    4 - Para ganar tiempo, dada la proximidad de aquel sábado, María Magdalena había dado instrucciones a sus paisanas de que al llegar a la casa prepararan las especias aromáticas para ungir el cuerpo del Señor al amanecer del primer día, y que ella compraría luego las que faltasen.

    5 - El primer día de la semana, todavía oscuro y sin más luz que la de la decreciente Luna, María Magdalena se encaminó hacia la casa de la madre de Juan Marcos, la que por su amplitud y comodidades alojaba por aquellos días a las mujeres que habían seguido a Jesús desde Galilea, así como a muchos de sus discípulos.

    6 - María Magdalena consiguió despertar a algunas de ellas, las que aún somnolientas comenzaron a llenar sus cestas con las especias aromáticas y ungüentos que habían preparado antes que comenzase el sábado. Viendo que ellas tenían para largo y enterada de que todavía faltaban algunas especias, les dijo que ella las compraría pero que se les adelantaría, pues había quedado con Juana (Salomé) y María la madre de Jacobo, de pasar por ellas de camino al sepulcro. Allí se encontrarían.

    7 - Estas dos mujeres todavía dormían cuando María Magdalena pasó a buscarlas, y era tal su ansiedad por llegar pronto, que les dio dinero para que ellas compraran las especias que faltaban, ya que ella todavía debía encontrar voluntarios que removieran la piedra de entrada.

    8 - Apenas despuntaba el sol cuando llegó María Magdalena al sepulcro.

    9 - Su preocupación de quien removería la piedra se desvaneció en cuanto la vio corrida a un lado. Imaginó que habrían sido los soldados que yacían en el piso, seguramente dormidos.

    10 - Apenas entró al sepulcro, la poca claridad del lugar bastó para convencerse que el cuerpo de Jesús ya no estaba allí.

    11 - Sin pensarlo dos veces, corrió y corrió hasta llegar junto a Pedro y Juan y contarles que habían sido sacado el cuerpo de Jesús y no se sabía dónde pudiera estar.

    12 - Los que esta vez corrían eran Pedro y Juan, pues la cansada María Magdalena ahora les seguía de lejos.

    13 - Se cruzó con ellos cuando regresaban, extrañados de que no se hubiesen llevado junto con el cuerpo los lienzos y el sudario.

    14 - Las demás mujeres todavía no llegaban y María Magdalena se dejó caer junto al sepulcro, llorando desconsoladamente. De repente le da por mirar dentro, y ve dos ángeles sentados a la cabecera y a los pies de donde Jesús había sido puesto. Le dicen:

    15 -Mujer, ¿por qué lloras?

    16 -Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde le han puesto.

    17 Antes que ellos dijeran algo, María Magdalena se da vuelta y ve a alguien que le repite la pregunta.

    18 Pensando que fuera el jardinero del lugar, le dice:

    19 -Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo llevaré.
    Jesús le dice:

    20 -¡María!

    21 Al escuchar su nombre pronunciado como tantas otras veces lo había oído de sus mismos labios, ella se convence de que es su amado Maestro.

    22 -¡Suéltame!, porque aún no he subido a mi Padre; pero ve a mis hermanos y diles: “Subo a mi Padre y a vuestro Padre; a mi Dios y vuestro Dios”.

    23 Y otra vez María emprende el viaje de regreso, pero llevando ahora mejor noticia que la anterior.

    – Las demás mujeres

    24 Juana (Salomé) y María, madre de Jacobo, llegan con las especias que habían comprado, pero no tuvieron tiempo de reparar en la ausencia de María Magdalena, cuando entrando al sepulcro lo hallan vacío. Perplejas por esto, se paran junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes; y como tuvieron temor y bajaron el rostro a tierra, uno de los ángeles les dijo:

    25 -¿Por qué buscan entre los muertos al que vive? No está aquí, sino que ha resucitado. Acuérdense de lo que les habló, cuando aún estaba en Galilea, diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día. Vayan pronto y avisen a sus discípulos que ha resucitado de los muertos. Él irá a Galilea; allí le verán. ¡Es todo!

    26 Saliendo de allí con una mezcla de temor y alegría, corren para dar la noticia a los discípulos. Pero Jesús les sale al encuentro saludándolas.

    27 Ellas, acercándose, abrazaron sus pies, adorándolo. Él les dijo:

    28 -No teman, den las nuevas a mis hermanos. Me verán en Galilea.

    29 Mientras ellas iban, llega el grupo de las mujeres con sus cestas, algo preocupadas pues acaban de cruzarse con algunos soldados tambaleantes, camino a la ciudad.

    30 Al llegar al sepulcro, lo hallan vacío, y ni rastros de María Magdalena y las otras dos mujeres que vendrían con ella.

    31 Afuera, encuentran otros dos soldados, echados en tierra, pero de ojos abiertos y sin parecer ebrios.

    32 Se atreven a sentar al más joven de ellos, y lo abofetean para hacerlo reaccionar. Lo consiguen, y entre balbuceos logra hablar algo:

    33 - Hubo un gran terremoto; un ángel que parecía un relámpago descendió del cielo. Su vestido era blanco como la nieve. Él removió la piedra y se sentó sobre ella. Más nada recuerdo. Creo que perdí el sentido. Y ustedes ¿qué hacen acá? ¿No habrán venido a llevarse el cuerpo, verdad?

    34 -No –repuso Juana- venimos a prepararlo como es costumbre entre nosotros.

    35 El joven soldado se dispuso a despertar a su compañero.

    36 Cuando el grupo de mujeres galileas llegó a donde estaban reunidos los discípulos, intercambiaron noticias. Ellas contaron lo que el soldado les dijo y las demás mujeres de su encuentro personal con Jesús resucitado.

    37 Pero los apóstoles no les daban crédito, pues aunque a Pedro y Juan les parecía raro que no se hubieran llevado los lienzos y el sudario, ellos más nada habían comprobado que la ausencia del cuerpo del sepulcro.

    38 Esa misma tarde, sin embargo, Jesús se presentó a Pedro; atardeciendo, a dos con quienes caminó hasta Emaús; y esa misma noche, estando reunidos diez de ellos (faltaba Tomás) se les puso en medio, comiendo pescado y miel. Ocho días después estando presente Tomás, se les presentó del mismo modo. Durante cuarenta días fueron frecuentes las apariciones de Jesús, hablándoles del reino de Dios e instruyéndolos en cuanto a lo que debían de hacer. En cierta ocasión, lo vieron como quinientos hermanos juntos. Sus propios hermanos así como sus discípulos lo vieron también en Galilea. Junto al mar, cocinó para ellos. Finalmente, tras recibir los últimos mandamientos y mientras eran bendecidos por Él, lo vieron ascender al cielo hasta que una nube lo ocultó de sus ojos.

    39 La plena convicción de que Aquel con quien vivieron, que murió, fue sepultado, resucitado y ascendido a los cielos, les dio tal confianza en su prometido regreso que se lanzaron por todo el mundo a predicar el evangelio, luego de recibida la promesa del Espíritu Santo. La pérdida de sus vidas por el martirio fue una inversión a largo plazo.

    40 Sus discípulos actuales vivimos por la fe con tal expectativa y esperanza.
    --------------------------
    Estimadísimo Ricardo: como me aludes, creo que es mi deber no permanecer ajeno a tu bella composición.
    Desgraciadamente tengo que decirte que no logras la armonización total, pues las tres mujeres, incluída María Magdalena que llegaban se preguntaban ,"¿Quien nos removerá la piedra?.Y levantando la mirada vieron la tumba abierta..", etc.
    Pero como el titulo del epigrafe es el que iniciaste, creo que no corresponde polemizar al respecto.Además está la dificultad me parece , de Lucas 24.
    Entonces,por ahora, te envío muchos saludos y mi total aprecio.



  12. #12
    Fecha de Ingreso
    Feb 1999
    Respuestas
    10.306

    Por Defecto Estimado Ariel

    Cita Originalmente enviado por arieldeuruguay Ver Mensaje
    --------------------------
    Estimadísimo Ricardo: como me aludes, creo que es mi deber no permanecer ajeno a tu bella composición.
    Desgraciadamente tengo que decirte que no logras la armonización total, pues las tres mujeres, incluída María Magdalena que llegaban se preguntaban ,"¿Quien nos removerá la piedra?.Y levantando la mirada vieron la tumba abierta..", etc.
    Pero como el titulo del epigrafe es el que iniciaste, creo que no corresponde polemizar al respecto.Además está la dificultad me parece , de Lucas 24.
    Entonces,por ahora, te envío muchos saludos y mi total aprecio.
    Respuesta a Mensaje # 11:

    No te aludo simplemente; más bien cargo sobre ti toda la responsabilidad de este trabajo. Esto fue iniciativa tuya, que comenzaste proponiéndomela a mí, y luego, al verme remiso, la extendiste a otros en evidente tono de desafío, como empresa imposible.

    Cuando percibiste por mis últimos aportes (Tema Una Sola Contradicción me Alcanza), que me sentía capaz de aceptar la propuesta, pasaste a desanimarme, intuyendo –con acertada lógica- que ello podría traerte problemas. Si ahora te sientes en el brete, lo siento, pero fue tu idea.

    Muy baja calificación comienzas dando con eso de “bella composición” pues nunca pretendí que fuese “bella”, sino veraz y factible, como tú exigías.

    Si la secuencia de personajes y eventos se fue dando más o menos como propongo, se comprende que los evangelistas hayan hecho cada cual su relato, maximizando, minimizando, destacando u omitiendo lo que recordaban o les fue contado por otros, como auténticos cronistas.

    Lo más maravilloso de todo es la descomunal coincidencia en el hecho misma de la resurrección y las múltiples evidencias de Jesús resucitado caminando, conversando y comiendo entre ellos.

    Frente a tamaña realidad ¿qué podría interesar el número de mujeres o de ángeles, el orden de la secuencia y la hora precisa de los sucesos?

    Además, admito que este trabajo puede ser corregido y mejorado.

    Fe de Erratas: en el párrafo # 11 debe quitarse la palabra “siendo”.

    La omisión que me señalas la salvo al final del párrafo # 7 y el # 9.

    Me alegra que ahora hayas encontrado en Spalatin un interlocutor válido, pero no puedes substraerte a tu responsabilidad de desarmar este intento que dabas como misión imposible.


    Afectuosos saludos.
    Ricardo.

  13. #13
    Fecha de Ingreso
    Dec 2011
    Respuestas
    3.669

    Por Defecto Re: Estimado Ariel

    Cita Originalmente enviado por Ricardo Ver Mensaje
    Respuesta a Mensaje # 11:

    No te aludo simplemente; más bien cargo sobre ti toda la responsabilidad de este trabajo. Esto fue iniciativa tuya, que comenzaste proponiéndomela a mí, y luego, al verme remiso, la extendiste a otros en evidente tono de desafío, como empresa imposible.

    Cuando percibiste por mis últimos aportes (Tema Una Sola Contradicción me Alcanza), que me sentía capaz de aceptar la propuesta, pasaste a desanimarme, intuyendo –con acertada lógica- que ello podría traerte problemas. Si ahora te sientes en el brete, lo siento, pero fue tu idea.

    Muy baja calificación comienzas dando con eso de “bella composición” pues nunca pretendí que fuese “bella”, sino veraz y factible, como tú exigías.

    Si la secuencia de personajes y eventos se fue dando más o menos como propongo, se comprende que los evangelistas hayan hecho cada cual su relato, maximizando, minimizando, destacando u omitiendo lo que recordaban o les fue contado por otros, como auténticos cronistas.

    Lo más maravilloso de todo es la descomunal coincidencia en el hecho misma de la resurrección y las múltiples evidencias de Jesús resucitado caminando, conversando y comiendo entre ellos.

    Frente a tamaña realidad ¿qué podría interesar el número de mujeres o de ángeles, el orden de la secuencia y la hora precisa de los sucesos?

    Además, admito que este trabajo puede ser corregido y mejorado.

    Fe de Erratas: en el párrafo # 11 debe quitarse la palabra “siendo”.

    La omisión que me señalas la salvo al final del párrafo # 7 y el # 9.

    Me alegra que ahora hayas encontrado en Spalatin un interlocutor válido, pero no puedes substraerte a tu responsabilidad de desarmar este intento que dabas como misión imposible.


    Afectuosos saludos.
    Ricardo.
    ......................................
    Estimado Ricardo:
    Hace días yo te hablaba de efectuar esa armonización que intentas, pero habiendo leído los relatos previamente al pasar pensé que habría alguna posible ordenación secuencial. Tu me hablaste de Robinson y pensé que lo había realizado.
    Pero en estos días profundicé en más detalles y ya advertí que es una tarea imposible .A lo sumo se puede idear algo aproximado. Y ahora advertí, después de madurar algo más el tema, que si fuera posible ya estaría hecho desde hace siglos. Uno no puede pretender descubrir la pólvora.
    Y es imposible por lo siguiente: En ningún momento en Lucas 24, destinado expresamente a Jesús y sus apariciones se menciona que las mujeres en la mañana
    lo vieran Resucitado.
    No s e puede argumentar que lo omitió, pues es este mismo caso:
    Un niño se pierde tres días .Las mujeres lo buscan desesperadamente el lunes, temiendo lo peor, las hermanas lo salen a buscar; cuando llegan a cierto lugar dos vecinos les dicen que lo vieron vivo y que están seguros de ello.
    Las hermanas, regresan a la casa con esta buena noticia a los hermanos que las esperaban en casa con mucha ansiedad .
    Si las mujeres también lo hubieran visto, conversado con él y si el niño se hubiera quedado por ahí con alguna hermana cuidándolo, ¿lo omitirían ? No cabe en ninguna cabeza, que no les transmitan a sus hermanos esa noticia que quitaría al fin la zozobra del resto de la familia.
    En Lucas 24, sin embargo, en ningún lugar se comenta por parte del “resto de la Familia”, que al “Niño lo habían visto vivo sus hermanas”. Solo se comenta que dos vecinos lo vieron, nada más .E incluso comentaron al final de la tarde, que uno se esos hermanos lo había visto Vivo. Nunca se dice que las hermanas lo vieron en la mañana también.
    Entonces el sentido común más elemental indica que ninguna “hermana” había visto al niño en todo el día.
    Y el mismo sentido común indica que llegada la nochecita, ninguna de las mujeres había visto a Jesus resucitado. Lo que contradice a todos lo otros evangelistas que señalan que sí fue visto.
    Si en nuestra vida diaria tuviéramos que decir lo que hemos hecho y lo que no hemos hecho, sería imposible la vida social.
    Un caso similar: alguien le dice a otro :
    “¡¡Vote al partido socialista que va a regalar un millón de dólares a cada ciudadano”!!
    El otro responde:
    “Señor, ¡ yo no he escuchado esa promesa al candidato!.
    El otro contesta :
    ” Ah!!, pero no ha dicho que NO lo HARA ”. Esta sería una respuesta ridícula, ajena a toda mente sana y coherente.
    ……..
    Con respecto a la Resurrección , estas contradicciones no significan que no se haya efectuado la misma. Pero hay una conclusión, si los relatos se contradicen y no armonizan hay alguna cosa que no ocurrió.
    Es como los testimonios de los vecinos sobre un choque de autos: unos dicen que iban tres en el auto verde, otros dicen que iban dos en ese auto verde. Es obvio que las dos cosas a la vez no pueden ser verdad. Y lo anterior no se puede calificar de contradicción , pero es una discrepancia que se resuelve a favor de alguno de los testimonios O podría ser ninguno ( si en el auto verde iba una sola persona ).
    Y termino: yo no intentaba desarmar nada de tu relato Ricardo. Lo reconocí como intento. Y no necesitaba leer lo que tu dices, en forma muy colorida y entretenida, porque ya de entrada desde hace tres días advertí que es tarea imposible .Como el caso del auto: no se puede hacer un relato donde en el auto verde, al momento del choque, se sostenga que iban dos y tres a la vez!! Es una cosa u otra.
    ……………
    Y con respecto a Spalatin: lo considero un forista más, pero más cercano a mi pensamiento .Y como el se refirió a los que yo comentaba , simplemente le contesté
    dando mi opinión que es esta: Yo no creo que todo lo que dice la Biblia sea verdad. No ofendo nadie, tengo el derecho de opinar distinto que tu.
    Y es más, que dos personas voten a partidos distintos o tengan fes diferentes, no es obstáculo para que se aprecien y estimen.
    Termino:
    Ricardo: Dado o el epígrafe que has abierto, me parece que no corresponde que opine. Pero no significa que no me agrade charlar contigo.
    Bueno, muchos saludos y afectos.

  14. #14
    Fecha de Ingreso
    Feb 1999
    Respuestas
    10.306

    Por Defecto Estimado Ariel

    Respuesta a Mensaje # 13:

    Una vez leí la compilación de Robinson y no me gustó pues no dejaba a María Magdalena como primer testigo del Cristo resucitado –como ya dije-, por lo que ahora al emprender este trabajo ni lo tomé en cuenta.

    Es probable que otros ya hicieran desde hace tiempo la misma armoniosa compilación, mucho mejor que la mía, pero como lo ignoro, no pude apoyarme en trabajos ajenos.

    Los defectos que esta pueda tener quizás sean corregibles; a eso apuntaba mi interés por tus cuestionamientos.

    He advertido, incluso, que en tu Mensaje # 1176 (“Con una Sola Contradicción me Alcanza”) le dices a Spalatin que “es imposible reunir los cuatro en un relato” cuando ya hacían unas cuantas horas que yo lo había ingresado al Foro; no importa si de manera imperfecta o insatisfactoria, sino que es el caso que mi trabajo todavía no había sido cuestionado.

    Se dificulta la racionalidad y coherencia de un diálogo inteligente cuando se dicta sentencia antes del juicio.

    Si ya has decidido que algo sea imposible te resultará muy costoso cambiar de idea por mejor que se te muestren las posibilidades propuestas.

    Creo que me ganas tres a uno por lo siguiente:

    1- Tienes razón tú en cuanto a que las hermanas no dejarían de decir al resto de la familia que estuvieron con el niño que se había perdido.

    2- Tienes razón tú en cuanto a que nadie votaría al partido socialista nada más que porque no haya negado enriquecer a los ciudadanos.

    3- Tienes razón tú en cuanto a los que viajan en un auto verde y no van de cara a la ventanilla para que puedan ser fácilmente contados.

    4- Pero tengo razón yo cuando digo que los relatos sobre la resurrección de Cristo son cuatro pero el hecho es único y trascendental.

    Por otro lado, nuestra mutua estima no es afectada por divergencias.

    Pero lo que nuestros lectores se preguntarán es:

    -Si aquí, el engendro de la idea pareciera querer deslindarse de todo compromiso a opinar ¿cuál forista tendrá mejor ganado tal derecho?

  15. #15
    Fecha de Ingreso
    Sep 2011
    Respuestas
    3.499

    Por Defecto Re: La trascendental resurrección de Jesucristo

    Cita Originalmente enviado por angelguarda Ver Mensaje
    Que el texto biblico les delata a ustedes,a la perfeccion,pues no creen que Jesus fue LEVANTADO.
    Bendiciones.
    Eres un juez apresurado querido angelguarda.

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