La Paz, B.C.S., 16 de junio del 2000.

Laura Gisela eres y serás un milagro de Dios.

Dios te bendiga.
Mi nombre es Priciliano, la mi Esposa Virginia y la de nuestro niño Samuel, desde el primer día que Dios nos concedió el privilegio de conocerte te hemos tomado cariño y un amor fraternal en el precioso nombre de Jesucristo. Tu eres un milagro de Dios, confesamos, declaramos y creemos firmemente que pronto te vas a levantar y caminarás como antes, y solo recordaras que Dios te ha levantado con el propósito de ser un testimonio viviente de su poder. Nos sorprende que siempre estes mostrando valor y fuerza por enseñarnos que tiene un gran corazón y un espíritu de fe. Quiero que en estos momentos desde la posición que estas, en tu mente y corazón declares y le digas a Jesucristo que ponga su mano sanadora sobre ti, ¿sabes que él siempre a estado junto a ti desde el primer día del incidente?, él mejor que nadie te conoce y te entiende y ha venido hasta aquí para levantarte y sanarte. ¿verdad que lo estas haciendo en estos momentos Laura Gisela? creelo de todo corazón. Él te escucha, cuando te levantes verás como tu mamá, papá, hermanos, abuelita, abuelito, tíos, parientes, amigas, amigos, doctores y enfermeras que te atendían se van poner muy contentos. Este día elevaremos a Dios una oración de agradecimiento y cantaremos alabanzas de gratitud por el milagro que ha hecho en tí. ¿Sabes? Jesucristo no ha cambiado, el mismo que anduvo por las calles de Israel sanando, dando consuelo y sanidad para los ciegos, leprosos, es el mismo que esta hoy, con el mismo poder y disposición de dar respuesta a las almas que tienen sed y hambre de justicia. ¿Verdad que crees que esta aquí? él, es tan real como el aire que respiramos y tan cierto como cada mañana se levanta el sol para darnos luz y calor, su presencia es tal real que hoy él te escucha, pues su Espiritu Santo a venido a este lugar para liberar y consolar. No estas sola, habemos muchas personas que estamos día a día felices por los logros que estas alcanzando por tu gran esfuerzo y voluntad en que muchos miren que eres y serás un milagro de Dios.

Han pasado 2 años y hoy Gisela esta sana y empieza a caminar, la gloria sea para Cristo Jesús.